Sevilla

“La advocación del Traspaso, origen y guía de la Hermandad del Gran Poder”

El Doctor en Medicina y Pregonero de la Semana Santa de Sevilla, D. José María Rubio Rubio, ofrecerá el miércoles 24 de enero en la Casa de Hermandad la charla “La advocación del Traspaso: origen y guía de la Hermandad del Gran Poder”. Será en el Salón de Actos de la Casa de Hermandad, a las 20.30h con acceso libre por la calle Hernán Cortés nº6. La conferencia se enmarca dentro del Aula de Formación de la Hermandad del Gran Poder, Cátedra Marcelo Spínola, siendo la segunda de las sesiones de este curso.

La imagen de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, a pesar de ser la primera y más antigua de los titulares de la corporación, responde a un encargo no documentado del año 1798, desconociéndose hasta el día de hoy su autoría. Sí se conoce por las actas de Cabildo de Oficiales de la Hermandad el encargo aprobado el 25 de febrero del año señalado, por el cual se otorgaban poderes totales al entonces Mayordomo, Manuel Benjumea, para que se encargara de buscar autor a su propio ofrecimiento de “construir a su costa una cabeza para la Señora que sería de excelente gusto, y buena disposición”, la ejecución de un nuevo busto y la corona adecuada para el mismo.

Nada se cita en la mencionada acta del por qué de la sustitución de la anterior, ni se hacen alusiones al estado de conservación o a la idoneidad del acompañamiento de San Juan, ni al paradero de ella tras la bendición de la nueva Dolorosa. Aún así, hay constancia de la fundación de la Cofradía en torno a la devoción al Traspaso, y desde las reglas de 1570 se cita explícitamente el procesionar de la imagen de la Virgen María con San Juan bajo palio, en la narración evangélico-apócrifa del encuentro de María con Cristo en la calle de la Amargura bajo la guía de San Juan. Incluso en tiempo más remoto, durante la estancia de la Corporación en el Convento extramuros de Santiago de la Espada, en correspondencia de visita a la capilla del Obispo en la que la Cofradía tenía sede, se menciona la existencia en la misma de dos tallas de bulto, que bien podían corresponder a una Virgen más un Cristo o un San Juan. 

La talla de la Santísima Virgen es una imagen de gran clasicismo, de tamaño natural, en concreto 1,74 cm, tallada y policromada en cedro con candelero al que se adhiere el busto y los brazos. El momento iconográfico representa a la imagen llorosa, en sacra conversación, inclinando la cabeza hacia la izquierda para adecuarse a San Juan del que recibe indicaciones y consuelo en el momento posterior al cruce de miradas entre Cristo y María en la Calle de la Amargura. En ese momento, la Virgen sufre el cuarto de sus Dolores al traspasársele el corazón viendo el sacrificio de su hijo.

La imagen es de belleza e inspiración clásica, con los ojos almendrados, claramente entristecidos, levemente entornados para el juego de sollozos en los que se envuelven seis lágrimas de cristal que penden de sus humedecidas mejillas. La nariz es afilada y la boca se presenta entreabierta correspondiéndose con el momento del sollozo. La disposición y delicadeza del cuello corroboran el canon de belleza clásica que la caracteriza. Aunque algunos escritos la han ubicado en el entorno de Blas Molner, por entonces habitual conservador de las obras de madera policromada de la Hermandad, aún no ha sido datada su autoría, aunque ésta se enmarca perfectamente en la tradición renovada tardo barroca de los imagineros en Sevilla en los albores del s. XIX.


Fuente documental Hermandad Gran Poder

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