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La Agrupación de Cofradías de Málaga ya es centenaria

La pionera, la más antigua, la entidad agrupacional de Cofradías y Hermandades de Málaga cumple hoy los 100 años de historia y lo hace entre la incertidumbre de la emergencia sanitaria que ya ha obligado a suspender el acto de inauguración de una efeméride que se alargará hasta el próximo año 2022.

La Agrupación de Cofradías de la ciudad de Málaga nace el 21 de enero de 1921 con la finalidad de fomentar la piedad y caridad cristiana, encauzar dentro del mayor fervor y suntuosidad las procesiones de la Semana Mayor malagueña y que las cofradías y hermandades pasionistas a ella acogidas se estimasen mutuamente y auxiliasen en las necesidades y manifestaciones de culto. La primera organización cofrade de la historia tuvo como hermandades agrupadas a la de Jesús El Rico; la Sangre; del Paso; del Santo Sepulcro; de la Misericordia, de la Puente; de la Expiración; de Azotes y Columna, Exaltación y Mayor Dolor de la Santa Vera Cruz; de la Soledad de San Pablo; de la Oración en el Huerto y Concepción Dolorosa; de Pollinica; y de Nuestra Señora de la Victoria, y como primer presidente a Antonio Baena Gómez. Posteriormente se unirían a la misma la de la Buena Muerte y Ánimas y Nuestra Señora de la Soledad; en 1922, la de la Amargura (Zamarrilla), en 1923 la de la Humildad; en 1924 las de la Columna, Humillación; Rescate, Amor y Sagrada Cena Sacramental; en 1925 la de los Pasos en el Monte Calvario; en 1926 la del Sagrado Descendimiento; en 1928 la de la Piedad.

En 1931 sufrió su primera crisis con los sucesos acaecidos en la destrucción del patrimonio cofrade malagueño que provocaron el tambaleo de la organización llegando, casi, a consumarse su desaparición de no ser por el apoyo popular. Sucesos que desembocaron en el estallido de la Guerra Civil en el año 1936 provocando el fin de la actividad cofrade en la ciudad, como ocurriría en el resto de las ciudades hasta que en el 1939 reanude su actividad cofrade intensificando los ingresos económicos se recibían de las sillas y tribunas, venta de Lotería de Navidad, cuestación pro Semana Santa, donativos y subvenciones.

En 1945, la Agrupación adquiere la actual Imagen de Jesús Resucitado, titular de la misma, realizada por José Capuz junto a dos romanos. Obra de cuerpo completo que sostiene en el brazo izquierdo una cruz dorada, a manera de cetro, adoptando la derecha actitud de bendecir.

La labor del organismo cofrade en la década de los cincuenta pasa por la búsqueda incansable de nuevos ingresos en una época marcada por la parquedad y con un auténtico vaivén de presidentes causado por los problemas arrastrados desde la época de la guerra. Podemos destacar que en el año de 1955, la Agrupación cambiaría su sede estableciéndola en la calle Alarcón Luján, número 8.

La década de los setenta supuso uno de los decenios más oscuros de la Agrupación desde la finalización de la contienda civil. A la incipiente crisis económica que seguía acuciando la etapa del organismo se le unió el escaso interés de algunos dirigentes cofrades de asistir a las juntas, así como, los problemas de la contratación de los hombres de trono que las propias Cofradías revolvieron sustituyendo a los portadores asalariados por “hombres de trono hermanos cofrades” de forma similar a como lo había hecho la ciudad de Sevilla con sus costaleros. Pero en esta etapa no todo fueron noticias negativas, en 1965 se le concedió a la Semana Santa de Málaga la declaración de interés turístico.

La década de 1970 comenzó con la celebración del 50 aniversario de la propia Agrupación bajo el mandato de José Salcedo que consumaría su dimisión ese mismo año a causa de la actitud de unos jóvenes que reclamaban un mayor protagonismo de las Juntas de Gobierno y no sólo de los hermanos mayores como había sucedido hasta el momento. Ese mismo año la sede de la Agrupación se establecería, definitivamente, en el antiguo hospital de San Julián. Un año después se le concedería a la la medalla de oro de la ciudad. Las relaciones con el obispado atravesarían  un período difícil debido fundamentalmente a la exigencia episcopal de que las cofradías renovasen sus estatutos para adaptarlos a lo dispuesto en las “Bases de estatutos de las cofradías de Semana Santa y hermandades de culto y procesión de la diócesis de Málaga”. El decenio finalizaría con la fundación de las llamadas “nuevas cofradías” que surgen con un espíritu renovador, austeridad penitencial, ausencia de lazos con instituciones sociales o políticas y con la aspiración de volver a los orígenes del sentido de la procesión: realizar la estación de penitencia en la catedral.

En la década de los 80 destaca el saneamiento de la economía bajo el mandato de Francisco Fernández Verni, quien introduciría un paquete de reformas que contribuyen a la adaptación a los nuevos tiempos, el impulso a las obras de restauración de la futura sede, así como las reformas estatutarias sin olvidar la participación real de las cofradías en la labor agrupacional. En los años de 1986 y 1988 la Agrupación de Cofradías participa en las coronaciones canónicas de María Santísima de los Dolores de la cofradía de la Expiración y de María Santísima de la Esperanza, de la archicofradía del Paso y la Esperanza. A finales de la década se produce un hito histórico en la historia de la Agrupación y de la Semana Santa malagueña: la apertura de las puertas de la Santa Iglesia Catedral para que las Cofradías puedan realizar estación de penitencia ante el Santísimo.

La década de los 90 acoge infinidad de acontecimientos en el seno de la Agrupación, destacando la rrestauración del patrimonio pictórico de la iglesia de San Julián, al tiempo que se realizan diversas reformas en la sede agrupacional, la bendición la imagen de María Santísima Reina de los Cielos, cotitular de la Agrupación, obra de Luis Álvarez Duarte, desaparecido recientemente, así como, la celebración del 75º aniversario agrupacional en 1996. Destacar también, que en 1988, por primera vez, una obra de Pablo Ruiz Picasso se convirtió en cartel anunciador de la Semana Santa.

Recién comenzado el siglo XXI, la Agrupación tuvo a bien organizar un Vía Crucis por el Jubileo del año 2000 en el que participaron catorce hermandades que realizaron una procesión extraordinaria en sus tronos procesionales. Se celebró el día 25 de marzo de 2000. Las cofradías que representaron las catorce estaciones fueron las del Huerto, Rescate, Humillación, Columna, Humildad, Nazareno del Paso, Pasión, Salutación, Perdón, Cristo de las Penas, Expiración, Sangre, Descendimiento y Sepulcro. Durante la primera década de siglo se celebraron tres coronaciones canónicas en las que la Agrupación tuvo un papel especial: la de María Santísima de la Trinidad en el año 2000 y las de la Virgen de la Amargura  y la Virgen de los Dolores del Puente en 2003 y 2004 respectivamente.

Durante el comienzo del siglo que nos atañe, concretamente, en el año 2010, la Agrupación de Cofradías procedió a la inauguración del Museo de la Semana Santa de Málaga y a la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid a la que asistieron las Imágenes de Jesús del Prendimiento y el Santísimo Cristo de la Buena Muerte. En el 2013 organizaría la exposición “El legado de nuestra fe”, el magno besamano de todas las imágenes marianas agrupadas o la procesión del Mater Dei en la que participaron siete imágenes marianas de la ciudad: Concepción, Trinidad, Gracia y Esperanza, Caridad, Fe y Consuelo, Encarnación y nuestra Sagrada Titular, la Virgen Reina de los Cielos, así como, las coronaciones canónicas de la Virgen del Rocío en 2015 y de la Soledad de Mena en 2016. Asimismo, Una de las últimas actuaciones de la decana Agrupación, ha sido el cambio del recorrido oficial de la Semana Santa malagueña, algo que ha supuesto una revolución en la inigualable historia de este singular organismo cofrade.

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