Córdoba se prepara para vivir el esperado Vía Crucis Magno, una cita que transformará a la ciudad en epicentro religioso del verano y que concita la atención de cofrades y devotos de toda la provincia. En este contexto, la Agrupación de Hermandades y Cofradías ha puesto ya a disposición del público las localidades para presenciar el acontecimiento, que recorrerá el corazón histórico de la ciudad con la solemnidad propia de una cita extraordinaria.
Aunque los abonados pueden reservar sus asientos siguiendo el procedimiento habitual, la institución ha previsto un cupo especial de sillas destinado a las hermandades, pensado para aquellos hermanos que no forman parte de las participantes, para los hermanos que no deseen integrarse en el cortejo portando cirio o que, por la limitación de parejas establecida en la procesión, queden fuera del acompañamiento oficial.
Desde la Agrupación se ha instado a las corporaciones a informar a sus miembros de los cauces establecidos para formalizar la solicitud de estas sillas, que estarán disponibles en los puntos habilitados por la propia entidad. Con esta medida, se pretende facilitar la presencia de los hermanos en un evento que marcará la vida cofrade cordobesa, ofreciendo la posibilidad de seguir el desarrollo del Vía Crucis Magno desde una ubicación privilegiada, incluso para quienes no formen parte del cortejo penitencial.





