La firme intención de la actual Junta de Gobierno es no presentar un texto sobre el que no exista la certeza de que va a ser respaldado con el porcentaje suficiente para no volver a cerrar en falso el proceso, por lo que la fase de negociación que comenzará de manera inmediata será esencial, en este sentido
El presidente de la Agrupación de Cofradías, Manuel Murillo, ha confirmado oficialmente, este martes, en el transcurso de una rueda de prensa celebrada en la sede de la calle Isaac Peral, que la intención de la Junta de Gobierno que preside es que los nuevos estatutos que han de regir del funcionamiento del ente que dirige estén aprobados antes de la próxima Semana Santa. Con este objetivo se mantendrán reuniones individuales con las diferentes hermandades agrupadas para que el proceso concluya con éxito. Cabe recordar que hace un año, en el mes de octubre, el proyecto de nuevos estatutos no logró el preceptivo voto afirmativo de dos tercios de los sufragios, por lo que, pese a recibir el beneplácito mayoritario de los votos en liza, no pudo ser aprobado.
Algunas de las hermandades que no otorgaron su respaldo alegaron que el texto restaba poder asambleario al organismo en cuestiones como la incorporación de nuevas hermandades. La realidad es que la firme intención de la actual Junta de Gobierno es no presentar un texto sobre el que no exista la certeza de que va a ser respaldado con el porcentaje suficiente para no volver a cerrar en falso el proceso, por lo que la fase de negociación que comenzará de manera inmediata será crucial en este sentido. En ella se intentarán limar todas las aristas que impidieron la aprobación hace tan solo un año con el objetivo de lograr el consenso preciso.
La intención del organismo que preside Murillo es continuar con el desarrollo del texto marco que suponen los estatutos con el posterior desarrollo reglamentario, imprescindible para normalizar cuestiones de importancia capital en lo que respecta a asuntos como la estación de penitencia y, en su caso, el régimen disciplinario. El talante negociador del nuevo equipo de gobierno de la Agrupación de Cofradías será fundamental para que, esta vez sí, los nuevos estatutos que sustituyan a los actuales, obsoletos y arcaicos, se conviertan en realidad.





