La alcaldesa de Almería reivindica el respaldo municipal a las hermandades durante una mesa redonda sobre el oficio de capataz

María del Mar Vázquez interviene en el Teatro Apolo con motivo del XXV aniversario de Nuestro Padre Jesús de las Penas en el Abandono de sus Discípulos

La relación entre tradición, devoción y compromiso con la ciudad centró las palabras pronunciadas por la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, durante la recepción institucional ofrecida a los participantes y asistentes de la mesa redonda «Capataces: por afición, oficio y devoción», promovida por la Hermandad de Rosario del Mar con motivo de la conmemoración del XXV aniversario de Nuestro Padre Jesús de las Penas en el Abandono de sus Discípulos.

El encuentro tuvo lugar durante la tarde del pasado sábado en el Teatro Apolo y reunió a tres nombres vinculados de manera destacada al ámbito de la dirección de pasos. La convocatoria contó con la presencia de Jesús Manuel Garduño Lara, recientemente distinguido como Trianero de Honor; Ismael Vargas, considerado el decano de los capataces en activo y vinculado durante más de cinco décadas al frente del paso del Cachorro; y Fali Palacios, reconocido capataz de la Semana Santa sevillana e integrante de una histórica y tradicional saga familiar dedicada a esta labor.

La Semana Santa como expresión de identidad almeriense

Durante su intervención, la regidora situó la Semana Santa en el ámbito de las manifestaciones que, a su juicio, forman parte de la identidad colectiva de Almería. Vázquez afirmó que constituye «el reflejo de la pasión de los almerienses por su ciudad» y vinculó esta celebración con una tradición que, según sus palabras, permite reconocerse a los ciudadanos en ella.

La alcaldesa señaló asimismo que las jornadas de Semana Santa vuelven a convertir cada año las calles de la capital en un espacio donde las emociones adquieren un especial protagonismo. En este sentido, sostuvo que se trata de una tradición que identifica a Almería y que, en apenas unos meses, volverá a llenar el espacio urbano de sentimientos que, según describió, pueden llegar a percibirse de forma prácticamente tangible.

El Ayuntamiento reivindica su apoyo a las corporaciones

Otro de los ejes de la intervención institucional fue el respaldo del Ayuntamiento de Almería a las Hermandades y Cofradías, que Vázquez presentó como una línea de actuación vinculada al futuro de la ciudad.

La alcaldesa defendió el «compromiso firme y constante» de la institución municipal con las corporaciones cofrades y aseguró que este respaldo representa «una apuesta decidida por el futuro de Almería». Como ejemplo de esta política citó la reciente inauguración del edificio del Rincón de Espronceda como sede de la Agrupación.

Según explicó, la puesta a disposición de un espacio adecuado responde al convencimiento de que las hermandades constituyen un motor social y cultural cuya actividad debe poder desarrollarse con continuidad. En sus propias palabras, garantizar unas instalaciones apropiadas supone contribuir a que ese tejido vinculado a la vida de la ciudad «no se detenga nunca».

La intervención concluyó con el agradecimiento de María del Mar Vázquez a los tres ponentes por su participación en la mesa redonda y a la Hermandad de Rosario del Mar por la invitación al acto. Como cierre, la alcaldesa definió la Semana Santa almeriense como un «símbolo de permanencia, compromiso e identidad», enmarcando de este modo la celebración cofrade dentro de la relación entre patrimonio, tradición y vida social de la capital.