La Capilla de la Antigua de la Puerta del Arroyo recupera el culto tras más de un siglo de espera

La Hermandad del Cristo de la Viga traslada a Nuestra Señora del Socorro desde la Catedral para presidir la reapertura de este histórico enclave barroco de Jerez

La Capilla de la Antigua de la Puerta del Arroyo ha vuelto a abrir sus puertas después de permanecer desacralizada desde el siglo XIX, recuperando así su dimensión religiosa y poniendo nuevamente en valor uno de los pequeños espacios históricos integrados en el antiguo recinto amurallado de Jerez de la Frontera. El acto de reapertura estuvo acompañado por la correspondiente bendición y celebración eucarística, presidida por el obispo de Jerez, Rico Pavés, y contó con la presencia de la alcaldesa, María José García-Pelayo, junto a miembros del Gobierno local.

La jornada estuvo marcada especialmente por la presencia de Nuestra Señora del Socorro, titular mariana y copatrona de la ciudad. La Hermandad del Cristo de la Viga efectuó el traslado de la imagen desde el templo catedralicio hasta las inmediaciones de la capilla para participar en esta celebración. Una vez concluido el acto, la Virgen del Socorro emprendió nuevamente el camino de regreso a la Catedral.

Una recuperación patrimonial que devuelve la capilla a los jerezanos

García-Pelayo subrayó durante el acto el significado de esta recuperación, que permite a Jerez volver a disponer de un espacio histórico que llevaba desde el siglo XIX sin estar al servicio de la ciudad en su dimensión religiosa. La alcaldesa calificó la capilla como una «joya patrimonial e histórica de nuestra ciudad» y destacó la relevancia de que vuelva a formar parte de la vida de los jerezanos.

La regidora recordó igualmente el origen de este proyecto y la implicación de la Hermandad del Cristo de la Viga. Según explicó, hace dos años, los miembros de su junta de Gobierno le trasladaron una iniciativa que entonces parecía difícil de materializar. La reapertura celebrada este sábado ha convertido aquella aspiración en una realidad y García-Pelayo atribuyó un significado especial a la presencia de la Virgen del Socorro en el proceso, afirmando que está convencida de que la copatrona de Jerez ha tenido presentes los deseos de quienes impulsaron la recuperación.

El proyecto se ha desarrollado mediante la colaboración entre la Diócesis de Jerez, el Ayuntamiento y la Hermandad del Cristo de la Viga, una cooperación que la alcaldesa consideró beneficiosa tanto para la ciudad como para la fe compartida por sus habitantes. En este contexto, aseguró que la capilla se encuentra en «las mejores manos posibles», aludiendo al vínculo existente entre la corporación y la devoción a la Virgen del Socorro.

Una cesión por treinta años y una inversión de la Hermandad

La recuperación del inmueble se articula a partir de la cesión efectuada por el Ayuntamiento de Jerez al Obispado el pasado 27 de marzo, por un periodo de 30 años. Posteriormente, la Diócesis cedió el uso del espacio a la Hermandad del Cristo de la Viga, que ha asumido la intervención necesaria para acondicionarlo.

La corporación ha destinado entre 6.000 y 7.000 euros a las reformas realizadas en este enclave, posibilitando su recuperación para el uso religioso y su incorporación nuevamente a la actividad de la hermandad.

La propia alcaldesa ya había puesto de relieve esta actuación durante el acto de entrega del Bastón de Mando de la ciudad al Cristo de la Viga, celebrado el Lunes Santo. En aquella ocasión destacó que el entendimiento entre las hermandades, la Diócesis y el Ayuntamiento permitiría que la Capilla de la Antigua volviera a ser visitada por los jerezanos para rezar y contemplar su patrimonio, recuperando un pequeño espacio de arquitectura barroca.

García-Pelayo expresó además su agradecimiento a la Hermandad de la Viga por haber asumido la recuperación y el uso de la capilla, interpretando esta actuación como una manera de devolver, al menos parcialmente, parte de lo que esta corporación ha aportado a Jerez.

Un antiguo humilladero integrado en la muralla

La historia del inmueble se remonta a principios del siglo XVIII, cuando la capilla fue levantada como construcción anexa a la Puerta del Arroyo e integrada en el antiguo recinto amurallado de la ciudad. Su finalidad original era la de humilladero, de manera que quienes abandonaban Jerez pudieran detenerse ante el pequeño templo y rezar antes de emprender el viaje.

El espacio quedó entonces bajo la advocación de la Virgen de la Antigua, pero su función religiosa desapareció a mediados del siglo XIX como consecuencia de la desamortización de Mendizábal, iniciándose un prolongado periodo de desacralización que ha llegado hasta la actual recuperación.

Desde el punto de vista patrimonial, la Capilla de la Virgen de la Antigua está integrada en el sector XIV San Ildefonso y cuenta con catalogación de Interés Específico. Su configuración responde a su estrecha relación con las defensas históricas de la ciudad: se encuentra adosada y parcialmente encastrada en el lienzo de la muralla, mientras que su planta rectangular reproduce el esquema impuesto por la propia construcción defensiva.

Piedra arenisca, siete escalones y arquitectura barroca jerezana

El inmueble está construido en piedra arenisca y su acceso se realiza mediante una escalera de siete escalones. En el interior se distribuye en dos estancias, una de ellas dotada de ventana hacia el exterior.

La capilla dispone de una superficie útil total de 25 metros cuadrados, mientras que la superficie construida alcanza los 28 metros cuadrados, unas dimensiones reducidas que no impiden la relevancia histórica y arquitectónica de un espacio concebido originalmente para acompañar espiritualmente a quienes atravesaban las antiguas puertas de la ciudad.

Entre sus elementos arquitectónicos sobresale especialmente la moldura superior, considerada característica de la arquitectura barroca jerezana. El sistema de cierre también conserva la huella de su función original: las puertas contaban con rejas que impedían la necesidad de acceder al interior, mientras que actualmente el recinto dispone de una puerta de madera.

Con la bendición celebrada este sábado y la presencia de la Virgen del Socorro, la Capilla de la Antigua recupera así una dimensión religiosa que había quedado interrumpida desde el siglo XIX, al tiempo que vuelve a integrarse en el patrimonio vivo de Jerez como testimonio de la antigua relación entre la ciudad, sus murallas y la devoción de quienes partían de ella.