En este miércoles, 15 de marzo, tras la misa de 20 horas, la Hermandad de la Amargura hizo entrega de las ayudas del Fondo Santa Ángela de la Cruz a las entidades beneficiadas: Asociación Autismo Sevilla y el Hogar San José de la Montaña, en virtud del fallo que se dio a conocer en el Cabildo General celebrado el pasado jueves 23 de febrero.
La Asociación Autismo Sevilla por el proyecto presentado para la creación de una taller para el abordaje sensorial para personas con trastorno del espectro del autismo (TEA), para el equipamiento de una sala de juegos y estimulación multisensorial/psicomotriz dirigida a promover el bienestar físico, emocional y psicológico de las personas con TEA, así como mejorar sus capacidades de interacción con el medio.
La sala estará ubicada en la Unidad de Día para personas con TEA El Pino de Autismo Sevilla situada en la Avda. de Parsi en Sevilla, y en la sala estarán las personas con TEA donde con el apoyo de profesionales irán utilizando diferentes elementos, juegos, etc., para trabajar distintas áreas de la persona. Una de las acciones del taller será desarrollar distintas formaciones para capacitar a profesionales y familias sobre el abordaje sensorial de personas con TEA.
El Hogar San José de la Montaña de Sevilla, que pertenece a la congregación religiosa Madre de Desamparados y San José de la Montaña. El proyecto se denomina “Aprendiendo a jugar” y es para una ludoteca para los menores que tienen acogidos en su centro en la calle Guzmán el Bueno, en Sevilla, donde se les ofrece un hogar estable, al encontrarse en una situación de desprotección y desamparo por diferentes motivos familiares y sociales.
La ludoteca favorece el desarrollo y el aprendizaje de los menores, ofreciendo no sólo el material y el espacio adecuado sino también la orientación, ayuda y compañía que requieren, con la guía del educador cualificado y el objetivo es que puedan aprender jugando, divertirse y desarrollar su imaginación y creatividad.
Los menores beneficiarios tienen problemáticas y necesidades diversas, que puede ser personal, familiar y/o social, y que necesitan oportunidades reales para su inserción en la sociedad. Y por el alto riesgo de marginación social, se pretende facilitar su integración y desarrollo a través del juego, ya que es un elemento integrador que consigue que adquieran rutinas, normas simples, valores sociales y de convivencia.





