Un acto conmemorativo en torno a una efeméride de especial relevancia devocional
La Real Archicofradía de María Santísima de Araceli de Lucena ha procedido a la presentación del cartel conmemorativo, del 175 aniversario del patronazgo de la Virgen sobre la ciudad de Lucena, en un acto que subraya la continuidad de una tradición de profunda raíz devocional, histórica y comunitaria. La obra, realizada por la lucentina Rosa Pilar Jiménez Sánchez, se erige como pieza central de esta efeméride de especial significación para la comunidad aracelitana.
La conmemoración adquiere una dimensión de notable alcance espiritual, al ser interpretada como una invitación a contemplar a la Santísima Virgen como signo permanente de protección, de guía espiritual, de amparo maternal y de referencia constante para el pueblo de Lucena, en el marco de una devoción históricamente consolidada de profundo arraigo popular.
Una iconografía centrada en la luz y la presencia maternal
La obra presentada configura a la Virgen de Araceli como luz simbólica, que ilumina la ciudad de Lucena, entendida como presencia constante que acompaña, protege y custodia a sus devotos. Su expresión serena, junto a su mirada cercana, refuerza la idea de un patronazgo vivo que permanece presente en la historia, la fe y la identidad de la ciudad lucentina.
En la composición destacan los colores azul y blanco, combinados con el tono amarillo de la luz, configurando una estética de fuerte carga simbólica vinculada a la esperanza, a la intercesión mariana y a la condición de faro espiritual para quienes se acogen a su protección. La imagen se articula desde el centro de Lucena como elemento de unidad devocional, identitaria y comunitaria.
Una obra nacida desde la devoción y el vínculo con la ciudad
Cada trazo de la pieza nace desde la devoción personal, el respeto religioso, la sensibilidad artística y la experiencia estética de la autora, convirtiendo el cartel en una expresión plástica de fe y en un reflejo del vínculo profundo entre Lucena, su tradición religiosa y su Patrona aracelitana.
La obra de Rosa Pilar Jiménez Sánchez se concibe así como una manifestación de la religiosidad popular y como un testimonio visual del vínculo histórico, afectivo, cultural y espiritual que une a la ciudad con la advocación de María Santísima de Araceli, en una expresión de identidad colectiva profundamente arraigada.
Reconocimiento institucional y llamado a la celebración del aniversario
Desde la Real Archicofradía se ha expresado un agradecimiento a la autora por su entrega artística, su sensibilidad estética y la fidelidad con la que ha sabido representar el significado del patronazgo en esta efeméride del 175 aniversario, subrayando el valor devocional, simbólico y cultural de la obra presentada.
Asimismo, se ha realizado un llamamiento a los lucentinos, a los devotos y a los fieles para participar activamente en este año conmemorativo, invitando a vivirlo como una oportunidad de renovación espiritual bajo la guía de María Santísima de Araceli, en un contexto de especial significado para la ciudad de Lucena y su comunidad creyente.





