La Banda de la Esperanza y el Descendimiento rompen su relación

Cada vez que hay un proceso electoral en una de nuestras hermandades uno de los asuntos recurrentes suele ser la continuidad las personas responsables en dirigir las cuadrillas costaleros que tienen el privilegio de llevar sobre sus hombros a los titulares de las corporaciones que los protagonizan y la permanencia de las formaciones musicales acompañado con sus sones sus pasos procesionales camino de la Santa Iglesia Catedral.

Recién culminado uno de estos procesos electorales en una hermandad cordobesa, el Descendimiento, ha saltado la noticia con la ruptura de la relación que ha venido manteniendo en los últimos años con una de sus formaciones musicales, lavanda de María Santísima de la Esperanza de Córdoba, una de las referencias de la música procesional de la ciudad de San Rafael que ha mantenido hasta ahora una estabilidad absoluta en virtud de la cual, salvo su presencia la madrugada y mañana del Viernes Santo en la ciudad de Marchena, le permitía presumir de un pleno absoluto en la Semana Santa de Córdoba desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo.

De este modo se trunca un camino común que se había prolongado los últimos 8 años durante el mandato de José Enrique Domenech. Una ruptura de mutuo acuerdo según han anunciado ambas partes propiciada por la imposibilidad de llegar a un punto de encuentro entre la formación musical y la hermandad que preside su nuevo hermano mayor Manuel Aguilera. A partir de este preciso instante se abre un abanico de posibilidades para ambas entidades que deberán buscar un nuevo contrato con vistas al próximo Viernes Santo.