La Asociación Músico-Cultural «Nuestra Señora de la Paz» de Málaga ha hecho pública la decisión de no continuar acompañando a la Pontificia, Real, Muy Ilustre y Venerable Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, María Santísima de Consolación y Lágrimas y del Santo Sudario en futuras Semanas Santas.
Tras un «profundo proceso de reflexión», la banda ha optado por cerrar una etapa que se ha extendido durante 26 años de ininterrumpida unión. Durante este cuarto de siglo, la música de la Banda de la Paz ha arropado con «entrega, respeto y devoción» a la venerable corporación nazarena cada Miércoles Santo. Los dos primeros años tuvieron el honor de abrir el cortejo tras el Santísimo Cristo de la Sangre, para luego pasar a acompañar, de manera continuada, a María Santísima de Consolación y Lágrimas.
En su comunicado, la formación musical malagueña subraya que, durante este tiempo, han crecido «a su lado como músicos, como cofrades y como personas». La etapa que ahora concluye ha marcado «la historia de nuestra formación y el corazón de todos y cada uno de nuestros componentes», describiéndola como un periodo «lleno de emociones compartidas, vivencias intensas, respeto mutuo, y sobre todo, agradecimiento profundo por la confianza depositada».
La Banda de la Paz ha querido extender su «más sincero agradecimiento a todas las Juntas de Gobierno» que los han acogido con «cercanía y apoyo» a lo largo de estos años, así como a «todos los hermanos y devotos» cuyo cariño hizo de cada Miércoles Santo una jornada «muy especial» para ellos.
A pesar de la despedida, la banda asegura que guardarán con especial afecto el vínculo creado, sintiéndose «siempre unidos en alma y corazón» a la Archicofradía. El comunicado concluye con la mirada puesta en el futuro, pero con el «alma teñida de malva» y el recuerdo imborrable del «privilegio de haber formado parte de la historia de la Hermandad más antigua de nuestra ciudad». «Gracias por estos 26 años inolvidables», finalizan.
Esta no renovación marca un antes y un después en la relación entre dos partes que han crecido de la mano durante más de dos décadas.





