La Banda del Sol interpreta en Sevilla las Lágrimas de San Pedro, una tradición recuperada hace más de tres décadas

La banda Nuestra Señora del Sol ha vuelto a hacer sonar seis clarines desde la Giralda para rememorar un año más las denominadas Lágrimas de San Pedro, una tradición recuperada hace más de tres décadas. Cada año, el 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, se interpretan en tres sesiones. La primera, a las 00:00 horas, y las otras dos a las 9:30 horas y a las 12:00 horas.

Poco antes, los alabarderos de la Banda del Sol desfilan por las gradas de la Catedral y hacen guardia en la Puerta de Palos mientras comienza el repique de campanas, dando paso a los toques que se repiten tres veces por cada cara de la Giralda. Una vez finalizados los toques, el cuerpo de clarines y alabarderos se reúnen a las puertas de la Giralda para acudir hasta la Capilla Real y postrarse a los pies de la Virgen de los Reyes.

Esta composición se remonta al siglo XV. El nombre se toma de las lágrimas que derramó San Pedro, primer Papa de la Iglesia, en el atrio de la Casa de Caifás, en Jerusalén, cuando negó tres veces a Jesús. Esos lamentos, convertidos en toques de cornetas, se remontan a 1410 cuando al volver el infante Don Fernando de la conquista de Antequera (Málaga) se hicieron «grandes regocijos y repiques y luminarias» como la noche de San Pedro.