Córdoba, Galerias

La belleza singular de la Madre del Caído

La iglesia de San Cayetano está siendo escenario, este fin de semana, del besamanos que la Corporación de Jesús Caído celebra en honor de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, la singular dolorosa del siglo XVIII, antiguamente llamada la Virgen de los Dolores, que adquirió su actual advocación por la indiscutible influencia de la marquesa de la Mota del Trejo.

Una imagen cuya estética presenta rasgos propios del Clasicismo, que fue restaurada en el siglo XIX por José Saló y en 1989 por Miguel Arjona. Un besamanos que culmina los cultos que en su honor consagra la Hermandad de Jesús Caído, al que ha acudido nuestro compañero, Antonio Quintero, para registrar, en virtud de su particular mirada, este acontecimiento único e irrepetible.