La candidatura de Feliciano Fernández plantea la culminación del enriquecimiento integral de la Capilla de los Marineros

Un proyecto de continuidad para la obra artística de la Hermandad

La candidatura de Feliciano Fernández, aspirante a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, ha presentado una propuesta orientada a la culminación del proceso de enriquecimiento integral de la Capilla de los Marineros, concebida como una intervención global sobre el conjunto del templo. En su planteamiento, se subraya de forma expresa la voluntad de dar continuidad a la labor desarrollada por la comisión artística, evitando cualquier lógica de ruptura y apostando por la consolidación de un proyecto ya en marcha que busca engrandecer el espacio devocional de referencia en Triana, con especial énfasis en su dimensión patrimonial y espiritual.

En este sentido, el programa se articula como una intervención de carácter unitario en la que se conjugan criterios de conservación, embellecimiento y coherencia estética, con el objetivo de reforzar el valor espiritual y patrimonial del enclave, entendido como corazón devocional del barrio trianero, en el que confluyen tradición, identidad y continuidad histórica bajo una misma mirada artística integradora.

Intervenciones previstas en el altar y el camarín del Señor

Dentro del conjunto de actuaciones previstas, se contempla la continuación del programa pictórico en el camarín del Señor, dando así seguimiento a una línea de trabajo ya iniciada con anterioridad, marcada por la sensibilidad estética y la fidelidad iconográfica. A ello se suma la incorporación de un nuevo frontal cerámico para el altar, concebido como un homenaje explícito a la tradición alfarera del barrio de Triana, elemento identitario de profundo arraigo cultural y simbólico.

La propuesta se orienta, de este modo, a reforzar la dimensión estética del espacio sagrado mediante la integración de materiales y lenguajes artísticos vinculados al entorno, consolidando una lectura patrimonial que une devoción y tradición artesanal en un mismo discurso visual de carácter sacralizado y representativo.

Retablo, camarín de la Virgen y conservación del artesonado

En lo relativo al ámbito de la Santísima Virgen, el proyecto contempla el revestimiento y la ornamentación de la portada del camarín mediante cerámica de inspiración trianera, incorporando así un lenguaje decorativo coherente con la identidad del conjunto, profundamente ligado a la tradición devocional del barrio.

Asimismo, se prevé la limpieza, conservación y consolidación tanto del altar de la Virgen como del artesonado, actuaciones que responden a una lógica de preservación material del patrimonio existente, con especial atención a su estabilidad estructural y a su continuidad estética dentro del espacio sacro de la Capilla de los Marineros.

Reordenación de la arquitectura interior y dignificación del columbario

El proyecto incluye también una serie de actuaciones sobre la arquitectura interior de la Capilla de los Marineros, entre las que destaca el tratamiento pictórico del intradós de los arcos, concebido para aportar mayor profundidad visual a las naves del templo y reforzar su dimensión espacial escenográfica y devocional.

De igual modo, se incorpora la ornamentación cerámica de los paños del crucero, con la finalidad de realzar el núcleo central de la capilla, así como la decoración y dignificación del columbario, espacio destinado a la memoria de los hermanos fallecidos, al que se pretende dotar de una mayor carga simbólica, afectiva y estética dentro del conjunto patrimonial y espiritual.

Intervención integral en la fachada exterior del templo

En el ámbito exterior, la candidatura propone una intervención global sobre la fachada de la capilla, que incluiría la renovación de las puertas de acceso, la pintura general de los paramentos exteriores y la incorporación de un nuevo zócalo de cerámica, reforzando la coherencia visual del edificio en su relación con el entorno urbano trianero.

Estas actuaciones se conciben como una actualización respetuosa del aspecto externo del edificio, reforzando su presencia urbana sin alterar su identidad histórica, sino, por el contrario, subrayando su continuidad estética con el conjunto interior y su proyección como espacio devocional de referencia.

Una visión de legado para las generaciones futuras

El proyecto concluye con una declaración de intenciones orientada al futuro, en la que se aspira a legar a las generaciones venideras una Casa de la Madre de Dios y del Señor de las Tres Caídas plenamente enriquecida en lo artístico y lo patrimonial, concebida como un espacio de continuidad espiritual y cultural.

Todo ello se plantea bajo los principios de rigor histórico, buen gusto y esfuerzo colectivo, configurando una propuesta que busca la consolidación de la Capilla de los Marineros en su máximo esplendor como referente devocional, artístico y simbólico de la Hermandad y del barrio de Triana, con una vocación claramente perdurable y patrimonial.