La candidatura de Feliciano Fernández plantea un programa extraordinario en San Jacinto por el centenario del primer besamanos de la Esperanza de Triana

La candidatura encabezada por Feliciano Fernández a la Hermandad de la Esperanza de Triana ha dado a conocer su intención de impulsar un amplio programa de actos y cultos extraordinarios con motivo del centenario del primer besamanos de Nuestra Señora de la Esperanza, una de las efemérides más relevantes de la historia devocional de la corporación trianera.

La propuesta contempla que la conmemoración tenga como escenario principal la parroquia de Parroquia de San Jacinto, templo que fue sede canónica de la hermandad entre los años 1872 y 1962 y donde tuvo lugar aquel histórico culto celebrado en 1927, cuando por primera vez la dolorosa descendió de su altar para acercarse físicamente a sus fieles.

Un siglo de una de las estampas más recordadas de la devoción trianera

Será el próximo 20 de marzo de 2027 cuando se cumplan cien años de aquella jornada considerada histórica dentro de la memoria colectiva de la corporación. Según recuerdan las crónicas de la época, el barrio de Triana y numerosos sevillanos acudieron masivamente a venerar a la Virgen en un acto que dejó una profunda huella espiritual y emocional entre hermanos y devotos.

Aquel besamanos supuso una escena inédita para entonces: la Virgen de la Esperanza descendía del altar para encontrarse cara a cara con el pueblo, permitiendo a los fieles besar la mano de la Santísima Virgen en un gesto de cercanía y fervor popular que terminaría convirtiéndose con el tiempo en una de las expresiones devocionales más representativas de la hermandad.

La iniciativa ya ha sido trasladada oficialmente a San Jacinto

La candidatura de Feliciano Fernández, consciente de la dimensión espiritual, histórica y antropológica de esta celebración, ha comunicado oficialmente a la parroquia de San Jacinto su voluntad de promover un programa extraordinario de actos conmemorativos, una iniciativa que, según precisan, se desarrollaría siempre contando con el correspondiente beneplácito de la autoridad eclesiástica.

La propuesta persigue además reivindicar el significado del besamanos como manifestación pública de fe y devoción popular hacia la Esperanza, subrayando igualmente la dimensión humana, evangelizadora y profundamente arraigada que este culto ha mantenido durante generaciones dentro de la identidad trianera.

Una celebración abierta a hermanos, devotos y vecinos de Triana

Desde la propia candidatura destacan el valor simbólico que posee esta imagen de la Virgen “tendiendo la mano a su pueblo”, definida como una de las escenas más representativas y emotivas de la historia de la hermandad.

La Esperanza tendiendo la mano a su pueblo constituye una de las imágenes más emocionantes y representativas de nuestra historia. Queremos que este centenario sea una celebración abierta a todos los hermanos, devotos y vecinos de Triana, y una oportunidad para profundizar en el sentido espiritual de nuestra Hermandad”, señalan desde la candidatura.