La candidatura de Fernando Fernández Cabezuelo apuesta por la recuperación de la histórica túnica “de los cuernos de la abundancia” para el Señor de la Sentencia

Un compromiso con el patrimonio, la identidad y el futuro de la Hermandad de la Macarena

La candidatura a hermano mayor de la Hermandad de la Macarena encabezada por Fernando Fernández Cabezuelo ha anunciado un ambicioso proyecto patrimonial centrado en la recuperación de la túnica conocida como “de los cuernos de la abundancia”, una pieza de excepcional valor histórico y artístico que fue ejecutada en 1869 por el bordador Celestino Rodés. Esta iniciativa, inscrita dentro de su programa de acción, representa una reivindicación de la memoria textil y devocional de la corporación y un gesto de continuidad con su legado más genuino.

Celestino Rodés, un maestro olvidado del bordado romántico sevillano

Celestino Rodés, coetáneo de grandes nombres como Patrocinio López, Teresa del Castillo o Manuel Ariza, constituye una de las figuras menos estudiadas del bordado sevillano del siglo XIX. Su estilo, de marcado carácter romántico, se define por el rigor compositivo y la búsqueda de la simetría, elementos que otorgan equilibrio y armonía a sus obras.

En el libro de acuerdos de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza y del Rosario —que abarca desde el 5 de enero de 1845 hasta el 14 de enero de 1872— se conserva la referencia documental que confirma el encargo: «se presentó el diseño de la túnica para su aprobación, visto por la misma quedaron conformes en que D. Celestino Rodés, que la había presentado, fuera el encargado en este trabajo». Esta anotación, de enorme relevancia archivística, atestigua la autoría y aprobación oficial del proyecto dentro de la vida interna de la Hermandad.

Una obra maestra del eclecticismo ornamental

La túnica “de los cuernos de la abundancia”, ejecutada en 1869, constituye un elegante compendio de motivos eclécticos, donde el artista conjuga elementos vegetales y simbólicos con una refinada concepción ornamental. Destacan los cuernos de la abundancia que emergen del diseño, de los cuales brotan delicadas guirnaldas y roleos florales. En la parte superior del tejido, Rodés reduce la densidad decorativa, permitiendo que el conjunto respire visualmente y alcance una armonía serena y majestuosa, reflejo del gusto romántico tardío.

De la gloria al olvido: un recorrido por la historia de la prenda

En 1889, el Señor de la Sentencia estrenó la célebre túnica “de los cardos”, diseñada y bordada por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, hecho que relegó la obra de Rodés al olvido progresivo. Décadas más tarde, el investigador Hilario Arenas González documentó en su obra “Esperanza Macarena en el XXV Aniversario de su Coronación Canónica” cómo, durante la etapa de Domingo de la Torre Rodríguez al frente de la Gestora, se vendió la antigua túnica del Señor de la Sentencia “para que Caro empezara a hacer otra mucho más rica”, refiriéndose a la túnica “de los ochitos”, confeccionada en 1944.

Este episodio marcó el final de la presencia visible de la obra de Rodés, pero no su desaparición de la memoria colectiva. Su recuperación, más de siglo y medio después, supone restaurar una página esencial del patrimonio artístico macareno.

Un proyecto que devuelve vida a la memoria macarena

Recuperar la túnica de Celestino Rodés no es solo una intervención patrimonial, sino una restitución histórica: la voluntad de devolver al Señor de la Sentencia una prenda que forma parte de su identidad original y de la evolución estética de la Hermandad. La iniciativa reafirma el propósito de la candidatura de Fernando Fernández Cabezuelo de preservar el legado artístico con fidelidad documental, conjugando patrimonio, identidad y futuro en una acción que une la devoción y el arte.

La restauración de esta túnica, símbolo de belleza, fe y memoria, permitirá enriquecer el ajuar del Señor de la Sentencia con una pieza que testimonia la grandeza del bordado sevillano del siglo XIX y la sensibilidad de quienes hoy trabajan por conservar su herencia.