La candidatura de Fernando Fernández Cabezuelo plantea una reforma para reforzar la solemnidad de los cultos de Jesús de la Sentencia

En el marco del proceso electoral interno, la candidatura encabezada por Fernando Fernández Cabezuelo ha presentado una propuesta de modificación de la Regla XXIV con el objetivo de elevar la dignidad y la solemnidad de los cultos dedicados a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, cuya creciente devoción continúa configurando uno de los pilares espirituales de la hermandad.

Según expone esta línea programática, el notable incremento de fieles y hermanos que participan en los actos internos, así como la intensidad de las manifestaciones públicas de fe, ha puesto de relieve la necesidad de adaptar la organización de los cultos a la realidad actual. La candidatura sostiene que la devoción al Señor de la Sentencia ha alcanzado una dimensión tal que exige un planteamiento litúrgico más cuidado y un ceremonial acorde con la grandeza espiritual que suscita la venerada imagen.

Una reforma que separaría actos y reorganizaría el calendario

El núcleo de la propuesta consiste en separar la celebración del Solemne Quinario y el Devoto Besapiés, actualmente simultáneos según lo recogido en la Regla XXIV, que establece que la imagen permanezca expuesta en besapiés durante todos los días del quinario, culminado este último con la Solemne Función.

La candidatura considera que esta simultaneidad limita la posibilidad de preparar un altar de quinario con la excelencia y el rigor estético que merece el Señor de la Sentencia, impidiendo alcanzar los estándares ceremoniales que, a juicio del equipo de Fernández Cabezuelo, deben caracterizar los cultos a los Sagrados Titulares.

Por ello, la propuesta plantea un nuevo marco temporal para el Devoto Besapiés: desde el día siguiente a la realización del Vía Crucis con la imagen del Señor por las calles de la feligresía hasta el primer lunes de Cuaresma, jornada previa al inicio del Solemne Quinario. De esta manera, cada rito contaría con su propio tiempo y preparación específica, dotándolos de la solemnidad particular que se busca reforzar.

Compromiso con la excelencia litúrgica

El proyecto subraya que esta modificación no responde únicamente a cuestiones organizativas, sino también a un compromiso explícito con la calidad espiritual y estética de los cultos internos. La candidatura insiste en que esta separación permitiría garantizar un ceremonial “más cuidado, más solemne y más fiel a la devoción al Señor de la Sentencia”, asegurando que la hermandad proyecte hacia el futuro un patrimonio litúrgico acorde con la veneración que despierta su Titular.

Con esta reforma, el equipo de Fernández Cabezuelo pretende consolidar la identidad cultual de la corporación, a la vez que preserva la tradición y la adapta a las exigencias de una devoción en constante crecimiento, otorgando a cada acto el realce que los hermanos y devotos esperan.