La candidatura encabezada por Pedro García para la Hermandad de la Macarena ha presentado una nueva línea de actuación patrimonial bajo el lema “Iluminando nuestro futuro con el pasado, el ajuar perdido de la Virgen del Santo Rosario”, una iniciativa que busca rescatar parte del legado material desaparecido de la corporación.
El proyecto se centra en la restitución de diversas joyas históricas vinculadas a la Virgen del Santo Rosario, entre ellas la ráfaga y la corona de estilo romántico, piezas cuya existencia está documentada en los inventarios de la Hermandad entre 1799 y 1844 y que se perdieron durante el siglo XX por causas atribuidas al devenir histórico. Su ausencia ha generado, según destaca la candidatura, una honda sensación de vacío y nostalgia entre los devotos.
Desde el equipo de Pedro García se subraya que estos elementos desaparecidos siguen vivos en la memoria emocional y estética de numerosos hermanos, que desde hace años expresan el deseo de volver a contemplar a la Virgen con su fisonomía tradicional y más antigua, aquella que, durante décadas, marcó el imaginario devocional de la corporación.
Para responder a estas inquietudes, la propuesta plantea la realización de réplicas fieles de aquellas piezas perdidas. Esta actuación, señalan, permitiría reintegrar la imagen histórica de la Virgen del Santo Rosario, devolviéndole la armonía y el esplendor con los que fue venerada en otros tiempos. No se trata únicamente de una recreación ornamental, sino de un gesto simbólico de reparación, justicia histórica y fidelidad al legado recibido.
El equipo de candidatura destaca que la iniciativa se inscribe en una concepción amplia del patrimonio, entendido como un puente entre generaciones: “Cada paso para restaurar lo que el tiempo arrebató —sostienen— fortalece la conciencia común sobre la necesidad de proteger lo heredado y de honrar a quienes nos precedieron”. En este sentido, remarcan que la recuperación de estas joyas no solo realzará la presencia de la Imagen, sino que contribuirá a preservar la identidad cultural, espiritual y estética de la Hermandad.
Con esta propuesta, la candidatura de Pedro García reafirma su intención de mirar al futuro desde la fidelidad al pasado, consolidando un proyecto que aspira para integrar devoción, memoria e historia en la vida presente de la corporación.





