La Carretería culmina la restauración de la saya de las Hermanas Antúnez

Este  martes 2 de abril, a partir de las 20:15 horas, ha tenido lugar el acto de presentación de los trabajos de restauración que se ha realizado sobre la saya azul que realizaran en 1886 las hermanas Antúnez para Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad. El acto ha estado presidido por el Hermano Mayor de la Carretería y han participado Gonzalo Navarro, como autor del dibujo que ha recuperado el diseño original de la pieza y Manuel Solano, como titular del taller de bordados que ha realizado los trabajos.

Ejecutada en el taller de las Hermanas Antúnez bajo diseño de Edmigio Serrano,  se trata de la única pieza original conservada por la Hermandad del monumental conjunto de paso de palio estrenado en 1886 como culmen del proceso de renovación patrimonial de  la cofradía y que otorgó a la misma la original personalidad estética que aún hoy mantiene. Se trata de una obra de gran riqueza y complejidad en cuanto a su manufactura, pero también uno de los principales exponentes a nivel estilístico del bordado Sevillano de finales del siglo XIX. En este sentido es de destacar que es una de las primeras obras  en las que se introdujeron  los postulados estéticos de la etapa “pre-modernista” del bordado sevillano, surgida en base a la asimilación de los nuevos conceptos de diseño derivados del movimiento inglés “Arts & Crafts”.

La obra había llegado a nuestros días desvirtuada, ligeramente alterada su concepción original tanto a nivel técnico como de diseño. Por ello, la restauración ha constado de dos fases, una de estudios previos, a cargo de Gonzalo Navarro, y la posterior intervención, a cargo del Taller de Bordados de Manuel Solano, en Morón de la Frontera. La primera fase ha consistido en la documentación y estudio de la obra para trazar su historia material. Posteriormente, en base a los datos obtenidos y con el apoyo de los testimonios gráficos conservados, se ha podido reconstruir el diseño original de la misma, desvirtuado  en las sucesivas intervenciones a las que la obra fue sometida en su dilatada historia.

En la segunda fase tuvo lugar la intervención directa sobre la obra. Comenzó con el desmontaje de los distintos elementos y la extracción de la decoración bordada, confirmándose en este momento la hipótesis de que la obra había sido intervenida anteriormente en tres ocasiones. Una vez eliminadas las intervenciones anteriores en los bordados, continuó el tratamiento con la limpieza y reintegración de los mismos. Finalmente se procedió a la fijación de la decoración bordada en un nuevo terciopelo, así como a la reconstrucción de los elementos originales desaparecidos, como es el caso de la cenefa perimetral inferior.