Jaén

La Clemencia concluye la polémica de la restauración de la Virgen a través de un comunicado

La Hermandad de la Clemencia de Jaén se ha visto sumergida en una polémica en los últimos días por la restauración de la Imagen de la Virgen del Mayor Dolor que ha sido llevada a cabo por el imaginero cordobés Sebastián Montes. Una polémica que ha surgido a raíz de unas fotos publicadas en RRSS por el mismo restaurador en el que  aparecía la parte trasera de la Imagen con una inscripción que rezaba una frase de la Biblia: ¡Mirad y Ved si hay Dolor comparable a mi Dolor! María aún sintiendo morir por el MAYOR DOLOR Ama, Calla y Perdona. esa es La fuerza del AMOR». A esto se le ha sumado la falta de comunicación por parte de la Corporación de la Magdalena cuyos hermanos no fueron informados de la inminente restauración de la Imagen que tallara Alfredo Muñoz Arcos en 1946.

Para concluir con la polémica suscitada anteriormente, la Hermandad de la Clemencia ha emitido un comunicado en el que explica el deplorable estado estructura en que se encontraba la imagen, así como, el peligro que suponía para poder procesionar en la tarde-noche del Martes Santo de 2019. Todo esto dividido en cuatro puntos:

El primero atañe al conocimiento, por parte de la Corporación, del «deplorable estado de la Imagen en el mes de diciembre que hacía peligrar el poder procesionar el próximo Martes Santo 2019, por el deterioro de los puntos de anclaje donde poder sujetarla». También se informa sobre todos los trámites llevados a cabo en el proceso de restauración.

El segundo punto informa sobre la polémica suscitada por la inscripción que realizó el escultor sobre la Imagen, en lo que la Hermandad ha respondido que «se trata de un versículo de la Palabra de Dios que el restaurador, junto con su firma, ha querido dejar como testimonio en la parte de la imagen que ha tenido que reponer, dado en el mal estado que se encontraba la estructura anterior». Así como, ha dado a conocer que «dicha zona de la imagen está totalmente cubierta por un caparazón de piel, que impide que se vea la estructura de la imagen, incluso cuando no está vestida, por lo que la inscripción hecha por el restaurador nunca estará a la vista de nadie, y solo volverá a aparecer en el caso de que fuera necesaria una nueva intervención».

El tercer punto y cuarto punto informan sobre la ejecución de las actividades cotidianas de la Hermandad con toda la normalidad que, a su vez, ha querido felicitar al escultor por el resultado final. Finalmente, a modo de conclusión, la Cofradía ha expresado  su deseo de que sea respectado el honor y la fama tanto de esta Antigua e Ilustre Cofradía, como de las personas que en este momento servimos a su Junta de Gobierno y la D. Sebastián Montes, cuyo trabajo ha de medirse por el resultado y no por el proceso».