La ciudad de Baeza será escenario el próximo 26 de septiembre de uno de los acontecimientos religiosos más relevantes de su historia reciente con la celebración de la Coronación Canónica y Pontificia de Nuestra Señora del Alcázar, Patrona de la localidad. Entre los momentos más destacados de la jornada figurará la presencia del Milagroso Pendón de San Isidoro, conocido popularmente como el Pendón de Baeza, cuya participación reviste un profundo significado histórico y espiritual para la ciudad.
La llegada de esta histórica enseña supondrá el regreso a Baeza de un símbolo estrechamente ligado a su pasado desde hace casi nueve siglos, reforzando los vínculos que unen a la ciudad jiennense con la Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro.
Una insignia histórica custodiada en la Basílica de San Isidoro de León
Será la propia Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro la encargada de trasladar hasta Baeza, ciudad declarada Patrimonio Mundial, su histórico pendón, una enseña de extraordinario valor patrimonial que ostenta los honores de Capitán General y que habitualmente recibe custodia en la Real Colegiata Basílica de San Isidoro de León.
La presencia del pendón durante la jornada de la coronación constituye uno de los elementos más significativos de la celebración, al tratarse de un emblema estrechamente vinculado a la historia de Baeza y a los orígenes de la propia cofradía leonesa.
El Pendón estará presente en el Solemne Pontifical de la Coronación
El Milagroso Pendón de San Isidoro participará en el Solemne Pontifical en el que Nuestra Señora del Alcázar recibirá la Coronación Canónica y Pontificia, integrándose así en una ceremonia llamada a ocupar un lugar destacado en la historia religiosa de la ciudad.
La participación de esta histórica insignia añade un marcado carácter simbólico a una celebración que reunirá a numerosos fieles y devotos en torno a la Patrona de Baeza.
Hermanos de la Imperial Cofradía viajarán desde León
Con motivo de esta cita, numerosos hermanos de la Imperial Cofradía se desplazarán desde la ciudad de León acompañando al histórico pendón durante su estancia en Baeza.
Su presencia permitirá compartir esta jornada con los fieles y devotos baezanos, fortaleciendo aún más los lazos históricos y espirituales que desde hace siglos unen a ambas ciudades.
La medalla concedida a la Patrona en 2023 reforzó la relación entre ambas corporaciones
La visita del Milagroso Pendón de San Isidoro adquiere además un significado especial al producirse pocos años después de otro importante gesto de fraternidad entre ambas instituciones.
En mayo de 2023, la Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro concedió su medalla a Nuestra Señora del Alcázar, una distinción que fue impuesta durante una solemne celebración desarrollada en la Parroquia de San Andrés y que puso de manifiesto la estrecha relación existente entre la histórica corporación leonesa y la Patrona de Baeza.
Una historia que hunde sus raíces en la conquista de Baeza
Los orígenes de la Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro se remontan a la conquista de Baeza por el emperador Alfonso VII en el año 1147.
Según recogen diversas fuentes históricas, entre ellas el Chronicon Mundi, durante el avance de las tropas imperiales hacia Almería, el ejército encontró una fuerte resistencia musulmana en la ciudad de Baeza.
La tradición relata que fue entonces cuando San Isidoro intervino milagrosamente en favor de las tropas cristianas, favoreciendo la entrada triunfal del emperador en la ciudad el 25 de julio, festividad de Santiago.
Como muestra de agradecimiento por aquel hecho, Alfonso VII confirmó los estatutos de la cofradía y ordenó bordar sobre el pendón la imagen de San Isidoro montado sobre un brioso corcel, dando origen a una de las insignias históricas más singulares del patrimonio español.
Un regreso cargado de simbolismo
La presencia del Milagroso Pendón de San Isidoro en la Coronación Canónica y Pontificia de Nuestra Señora del Alcázar permitirá que Baeza vuelva a contemplar uno de los símbolos más representativos de su pasado histórico.
El regreso de esta enseña a la ciudad, con la que mantiene una vinculación de casi nueve siglos, convertirá la celebración del próximo 26 de septiembre en un acontecimiento de carácter excepcional, uniendo en una misma jornada la devoción a la Patrona de Baeza y uno de los emblemas históricos que mejor representan las raíces de la ciudad.





