La columna de Josema | Historia y otras cosas…

El pasado domingo fue un día histórico para la ciudad de Granada: por mor del destino -y de los terremotos- la Patrona, la Virgen de las Angustias, realizaba su salida procesional desde el interior de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana. Indudablemente, se convirtió en una ocasión excepcional para disfrutar de la Madre de todos los granadinos en un marco diferente. La tarde ayudó, temperatura, etc… pero todo no es oro lo que reluce.

Desde la acera se pudieron contemplar “dos cortejos”: el que iba poblado de bandas de música -que algún día me explicarán que papel desempeñan en el cortejo salvo el de sacar del sopor al fiel ante el discurrir, a ratos insoportable, de la hermandad- un primer cortejo de “promesas” extenso y emotivo, donde gentes que llegan desde mil sitios quieren acompañar a “la que vive en la Carrera” pero… luego viene un segundo cortejo donde discurren las hermandades que acompañan, las autoridades, el cuerpo de camareras, los horquilleros, etc.…precediendo al paso, perdón, TRONO, porque como lea alguno esto llamándolo “paso” le da un parraque, ejército, autoridades eclesiásticas, etc…

Entre el primero y el segundo cortejo -como si hablásemos de cosas distintas- había toda una vida… ideal para irse a casa y verla por la tele local, tomarse algo, cambiar de plan o simplemente dar un paseo por los puestos de las tradicionales “tortas de la Virgen” o frutos de otoño.

El despropósito ya es tan tradicional como la fecha de la salida patronal -el ultimo domingo de septiembre- y los culpables pululan por entre el cortejo -el segundo, por supuesto- desde hace años, anquilosados a un cargo -algunos recibieron el báculo de compromisario antes de hacer la primera comunión- y dando órdenes a diestra y siniestra como si no hubiera un mañana. Mientras, a lo lejos, la Virgen, verdadera protagonista de la tarde -y del mes en Granada- recogía oraciones y plegarias. Menos mal que el paso -perdón, el TRONO- estaba lo suficientemente lejos de los personajillos que comandan la hermandad- porque de las tandas de horquilleros y de los que tienen el honor de poner en la calle a la Patrona de los granadinos, sería para rellenar una y más columnas…

Virgen de las Angustias, Granada te espera, pero haz el favor de quitarnos tanto protagonismo a tus pies…