La comunidad islámica de Sevilla condena los sucesos de la Madrugá

​La reacción de la Comunidad Islámica de Sevilla, tras los deleznables acontecimientos de la pasada Madrugá, en los que alguno de los detenidos sembró el pánico al grito de «Alá es grande», no se ha dilatado en el tiempo. En un contundente comunicado emitido por Mezquita Ishbilia ha condenado «enérgicamente los lamentables hechos, por injustificados y mezquinos”, al tiempo que ha puesto de manifiesto que las consecuencias “podrían haber sido más graves de no darse la templanza necesaria por parte de las hermandades y del público asistente, y la oportuna intervención de las fuerzas de seguridad”.

La nota explica que algunos de sus miembros fueron “testigos del inicuo ataque a la Semana Santa de Sevilla por un grupo de desalmados” enfatizando que “el ataque perpetrado a la Semana Santa de nuestra ciudad, haya sido obra descoordinada de un grupo de gamberros, o, como más bien parece, una acción coordinada, con la despreciable intención de dañar tan importante festividad religiosa y lúdica y, de esta manera, perjudicar el prestigio y el nombre universal de la propia ciudad, es objeto de nuestra repulsa como sevillanos”.
Añade el texto que “no estamos en ninguna ‘guerra de religión’. Las religiones no existen para hacerse la guerra. Como sevillanos y creyentes, nos manifestamos absolutamente en contra de tan deplorable actuación, apoyamos la investigación puesta en marcha y una resolución firme contra estos desalmados, en justa réplica a su iniquidad”.
El comunicado aboga por “la tolerancia, el buen entendimiento, la colaboración”, rechazando “consentir acción alguna contra ningún colectivo, y menos aún que se combata a la Iglesia católica utilizando nombres o frases para hacer confundir y recaer la responsabilidad en otros”.
El texto concluye mostrando su confianza “en la Justicia”, lamentando “los daños causados” y ratificando que prestarán su “colaboración para que la ciudad se recupere prontamente de este contratiempo provocado, sobre el que prevalecerá su espíritu».