La Consejera de Igualdad de la Junta entra de lleno en la polémica del cartel de Manuel Peña

El polémico cartel realizado por el pintor Manuel Peña, para la Asociación de Belenistas con la pretensión de ilustrar la Navidad de Sevilla, continúa provocando reacciones en uno y otro sentido. La última salida de pata de banco al respecto, la ha protagonizado María José Sánchez Rubio, a la sazón, Consejera de Igualdad y Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía quien, en su muro personal en la conocida red social Facebook, ha publicado un texto, a modo de acusación, en el que, por pretender aparentar ser la más progresista del barrio, se ha pasado de frenada.

En su reflexión, Sánchez Rubio afirma que el cartel de Manuel Peña ha despertado una gran polémica «porque hay quien dice que es un ángel gay y en actitud sexual». La política profundiza en su comentario afirmando que «según parece los ángeles no pueden ser chicas, tampoco negros y tampoco homosexuales» y se pregunta si «tienen que ser machotes», añadiendo: «¿no decía la Iglesia que eran seres asexuados?», para concluir afirmando: «mucha homofobia veo detrás de la polémica». 

Una postura compartida, «casualmente», por Javier López, coordinador de Políticas LGTBI de la Junta de Andalucía, – sí, existe un coordinador de políticas LGTBI pagado con sus impuestos y los míos – quien, esta vez en Twitter, ha afirmado que «no es tolerable que utilicen la posible feminización o que parezca más o menos mariquita para hacer ese tipo de comentarios que estamos escuchando» afirmando igualmente que «eso se llama homofobia y dentro de poco estará castigada afortunadamente».

Comentarios que resultan cuando menos sorprendentes, en la medida en que el autor de la obra en ningún momento ha dicho, ni tan siquiera insinuado, que el protagonista del cartel sea homosexual ni presente actitud sexual alguna, más bien al contrario, ha subrayado, en distintas manifestaciones realizadas a resultas de la polémica, que el protagonista del cartel  es el Arcángel San Gabriel y que su expresión obedece a un modo de atraer al espectador a semejanza de la mirada del ángel del éxtasis de Santa Teresa. «Muchos han dado rienda suelta a su imaginación para llegar a la conclusión de que el ángel no es Ángel, La Giralda no es Giralda y la azucena no es azucena…», ha afirmado Peña en este sentido.

Al parecer, entre quienes han malinterpretado el mensaje del cartel de Manuel Peña, se encuentran María José Sánchez Rubio y Javier López, quienes han disfrazado de presunta homofobia, las críticas legítimas a una obra artística que, al igual que ocurre con el desempeño de una función pública, entre muchas otras cosas en la vida, están sometidas a la fiscalización de quien observa o, en su caso, de quién paga. 

Más allá de interpretaciones en uno u otro sentido sería muy de agradecer que políticos que viven de los impuestos de todos los ciudadanos, no se permitiesen el lujo de perpetrar acusaciones a la ligera a un sector de la ciudadanía de algo tan grave como «ser homófobo» y muchísimo menos, después de haber sido los primeros en malinterpretar el cartel de Manuel Peña que según sus propias manifestaciones, no está protagonizado por un personaje homosexual sino por el arcángel Gabriel.