La crónica | Chispeo y bochorno en el traslado de la Cena

La rotura del farol delantero derecho enturbió el multitudinario acto

La Hermandad de la Cena ha llevado su paso de misterio hasta el Palacio Arzobispal. La cofradía del Domingo de Ramos presidía el altar de Corpus del Palacio Arzobispal, saliendo de la Iglesia de los Terceros a las seis y media de la mañana.

Las primeras luces del alba y el numeroso público congregado arroparon las primeras chicotás del imponente misterio, exornado para la ocasión con flores blancas. El cielo de Sevilla estaba copado de nubes y dio un pequeño susto a la procesión en la Plaza de San Leandro, momento en el que se produjo un leve chispeo. Esta circunstancia meteorológica no alteró el discurrir del cortejo, el cual continuó por la Plaza de San Ildefonso para buscar la Alfalfa y la Cuesta del Rosario.

Minutos más tarde, con una calle Francos abarrotada de cofrades, muchos de ellos preparados para participar en la procesión del Corpus, se produjo la rotura del farol delantero derecho, el cual fue desmontado rápidamente por los priostes. Este detalle tampoco afectó el paso de la corporación, que salía a Argote de Molina y Alemanes para posicionarse en el altar del Arzobispado sobre las ocho de la mañana.

Cabe resaltar la belleza de la túnica blanca bordada del Señor, rematada por el mantolín burdeos, en contraste con los ropajes de distintos colores del apostolado. También ha sido nota dominante el calor y la sensación de bochorno durante el traslado, llegando a temperaturas cercanas a los treinta grados. El misterio de la Sagrada Cena volverá a la Iglesia de los Terceros esta misma noche a partir de las 21:15 horas.