La crónica | Córdoba reza el Vía Crucis camino del Calvario

Tarde de Miércoles Santo en San Lorenzo. Uno de los barrios con más esencia cofrade de Córdoba.

El cielo cubierto con nubes blancas que dejan pasar los rayos del sol que ayer no quiso estar presente. El suelo cubierto por quienes quieren volver a ver a Jesús del Calvario, como hace pocas semanas, procesionar a la Catedral.

300 años de devoción, 300 años de rezo del Via Crucis, 300 años de Hermandad del Calvario en San Lorenzo.

Túnicas moradas en un año de celebración. Procesión de Año Jubilar. Via Crucis de Centenario. Calvario y Mayor Dolor de Miércoles Santo.

Al abrirse la puerta de San Lorenzo, la que hace unos días era la Puerta de Jerusalén en Córdoba, la que después permaneció cerrada por la muerte en la Cruz de Jesucristo, las filas de nazarenos fueron recibidas con la ilusión que se estaba conteniendo desde hace tres años, dos Semanas Santas, y un día de lluvia como el de ayer.

La canastilla impresionante de Nuestro Padre Jesús del Calvario avanza despacio bajo los arcos de la portada de la iglesia. La flor morada que protege los pies del Señor se compone de clavel, cala, orquídeas burdeos y vegetación verde. La cera del mismo morado que la flor. La túnica acompasada por los sones de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Arahal, de un morado terciopelo y oro en cuello, bocamangas y faldón. El cíngulo al compás de la túnica. Y Jesús sintiendo el peso de la Cruz hacia el Calvario. En el rostro sereno se refleja el cansancio por el peso. Pero ningún Hombre puede soportar el peso de toda la Humanidad.

Las miradas que se clavan en Él parecen pedir fuerzas para poder levantar cada uno su Cruz. Avanzando paso a paso, en cada una de las Estaciones del Via Crucis, hasta llegar a la Carrera Oficial. Allí, el Obispo de la Diócesis, al igual que lo hiciera hace tres siglos su antecesor el Obispo Marcelino Siuri Navarro, rezará para Córdoba la Estación del Via Crucis.

Detrás del Hijo, siempre la Madre. La que mira al Cielo con mil preguntas, buscando un consuelo al mayor de los dolores que una madre pueda sufrir. Pero el oscuro techo del palio parece no arrojar ninguna respuesta de las que busca Nuestra Señora del Mayor Dolor cada Miércoles Santo.

El plata del paso de palio brilla junto al sencillo exorno floral compuesto íntegramente de clavel blanco. Y AMUECI pone el acompañamiento musical con la maestría que lleva años derramando por toda la geografía cofrade andaluza.

Año Jubilar, año de júbilo para la Hermandad de Calvario. Año para celebrar en San Lorenzo y exitosa estación de penitencia con el único problema reseñable derivado de un farol del paso de palio que se ha aflojado provocando una importante parón en la cofradía que ha entrado en carrera oficial casi media hora tarde. Una cuestión que no ha empeñado en absoluto un Miércoles Santo para recordar.