Primer sábado de la Cuaresma más esperada de los últimos años. Primer sábado de la Cuaresma que Córdoba vivió con la intensidad acumulada por las ganas. La tarde en San Lorenzo se presentaba cubierta por las nubes que presagian la tormenta de aquella tarde de viernes, a la hora nona.
La Hermandad erigida con la finalidad del rezo del Vía Crucis hace ahora 300 años dirigía sus pasos a la Santa Iglesia Catedral para volver a rezar las estaciones que rememoran los momentos más trascendentales del camino de Jesucristo, Jesús del Calvario, hasta el Gólgota.
Sobre la parihuela plata venida desde Baena, Jesús del Calvario se encuentra ataviado con la túnica bordada otomana, de fines del siglo XVIII o principios del XIX y procedente de la capital búlgara.
En el cortejo de la corporación cordobesa podía apreciarse la representación de algunas cofradías de la capital, habiendo participado en el traslado de Ntro. Padre Jesús del Calvario hasta la Catedral. El cortejo destacaba por su sobriedad y elegancia, tan características de la hermandad de San Lorenzo.
En lo que respecta al público asistente, el respeto ha sido la nota predominante, favoreciéndose el clima de oración que el acto requería, si bien es cierto que no se ha contado con una presencia masiva de público como en ocasiones precedentes.
El acompañamiento musical escogido para este Vía Crucis lo constituyen sendas Capillas Musicales de la capital sevillana, Ars Sacra y De Profundis, corporaciones que cuentan con un amplísimo repertorio y trayectoria en la interpretación de la música sacra del Renacimiento y del Barroco. Las piezas interpretadas fueron cuidadosamente escogidas, vinieron a ser el contrapunto perfecto para esbozar el ambiente de oración propicio del acto.
Jesús Ortigosa era el encargado de guiar a los hermanos del Calvario que serán los pies del Señor hasta el momento del rezo del Vía Crucis, para lo cual la Hermandad ha contado con hermandades vecinas, como Ánimas, Prendimiento o Universitaria, así como con las cofradías con las que comparte el Miércoles Santo, Perdón, Pasión, Paz y Esperanza y Misericordia; sin dejar atrás Hermandades de Gloria como San Álvaro, Araceli o Linares.
La recuperación del Via Crucis de las Cofradías de Córdoba siguiendo el modelo establecido hasta 2019 supone un nuevo hito en el objetivo anhelado de la recuperación de la Semana Santa como siempre la hemos vivido, la hemos conocido, la hemos soñado y la hemos añorado.
La Cuaresma comenzó el pasado miércoles, pero para los cofrades parece haberlo hecho en la tarde de este primer sábado del Tiempo de la Preparación.

















































































































































