El buen tiempo, los retrasos y algún que otro percance técnico a la salida marcaron el día
Ya saben ustedes el refrán: Hay tres días en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.
Pues el Jueves Santo en Sevilla no ha podido cumplir más fielmente esas espectativas.
Y es que la jornada se ha caracterizado por otro récord de temperatura, con mucho calor desde primera hora de la tarde.
Todas las corporaciones hicieron Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, aunque con el habitual retraso en Carrera Oficial, siendo menos acusado que el del Miércoles Santo.
Salida histórica de la Hermandad de la Exaltación desde Santa Catalina. Fotos: Alejandro Sigüenza.
Una de la imágenes más destacadas era la salida de la Exaltación desde su sede canónica, la Iglesia de Santa Catalina, tras casi dos décadas sin poder hacer por la restauración del templo hasta 2018, la lluvia en 2019 y la pandemia de coronavirus en 2020 y 2021.
El incaculable gentío que se agolpaba en los alrededores del templo aplaudió con ímpetu la aparición en la puerta tanto de la Cruz de Guía como de ambos pasos, cuyas cuadrillas de costaleros realizaron unas lucidas chicotás a pesar de que una de las potencias del Señor chocará levemente con el dintel. Estas potencias eran curiosamente reestrenadas en esta salida tras su restauración.
La Virgen de las Lágrimas contaba además con un importante estreno en las joyas que engalanaban su pecho.
Otra de las estampas más impresionantes de este quinto día de la Pasión del Señor fue el del paso de la Virgen del Valle sin su característico palio, que está siendo restaurado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).
La belleza de la Imagen resaltaba aún más en la atardecida, cuando salía de la céntrica Iglesia de la Anunciación buscando la Carrera Oficial por una calle Laraña llena de cofrades que contemplaban el transitar de la Dolorosa.
Y también se esperaba con gran expectación al misterio de la Quinta Angustias, el cual estrenaba en esta Semana Santa acompañamiento musical con nada menos que una Capilla Musical, grupo de cantores y la Banda de Nuestra Señora del Carmen de Villalba del Alcor.
La combinación gustó mucho al público que presenciaba el cortejo, acentuando el dramatismo de la escena con el delicioso matiz melancólico que ofrecían los sones de la formación.

La cofradía de las Cigarreras, por su parte, estamos de celebración por dos motivos importantes: La primera salida desde la Capilla de la antigua Fábrica de Tabacos como sede de su propiedad; y la Estación de Penitencia con su Dolorosa tras la Coronación Canónica de 2018 (puesto que no pudo realizar en 2019, 2020 y 2021).
Esta última circunstancia era compartida por la Virgen de los Ángeles de la Hermandad de los Negritos, que propñcesionaba por vez primera desde si Coronación Canónica en mayo de 2019.
Junto a ello, la corporación de la calle Recaredo se encuentra de aniversario en este 2022 por el IV Centenario de la hechura del Cristo de la Fundación.
El magistral Jueves Santo contó también con la hermosura de las dos hermandades restantes, que también estaban de estreno: La Virgen del Rosario de Montesión salía a la calle ataviada por su vestidor desde junio del año pasado, Joaquín Gómez; y Pasión ha reestrenado las bambalinas del paso de palio, que han sido sometidas a un laborioso trabajo de restauración.
La jornada finalizaba mirando ya a la calle Resolana, donde miles de personas se agolpan ya para revivir el nacimiento de una nueva Madrugá con la salida de la Macarena.











