La crónica | La lluvia en Sevilla provoca un caótico Lunes Santo

La lluvia ha sido la protagonista indeseada del Lunes Santo en Sevilla, obligando a varias hermandades a suspender o modificar sus salidas procesionales. La Hermandad de Santa Marta, la Vera Cruz, Las Penas y El Museo han decidido no realizar su estación de penitencia debido a las previsiones meteorológicas.

Además, la cofradía de Las Aguas ha tenido que regresar a su templo poco después de que saliera el paso de palio, también a causa de las precipitaciones. En total, estaban previstas las salidas de nueve cofradías para este día, pero solo cinco han podido realizar su salida, contando el breve tiempo que Las Aguas ha permanecido en la calle.

La suspensión de las salidas procesionales se ha producido en cascada, comenzando por Santa Marta y concluyendo con El Museo, dejando casi desiertas las calles de la capital en la tarde-noche de este Lunes Santo. La cofradía de San Pablo ha sido la primera en iniciar su recorrido, pero ha tenido que recortar su itinerario y refugiarse en el Santuario de los Gitanos.

La Hermandad de Santa Genoveva también se ha visto obligada a buscar refugio en la Universidad de Sevilla (US) tras comenzar su regreso al barrio del Tiro de Línea. San Gonzalo ha realizado su estación de penitencia, pero ha tenido que regresar a la Catedral tras la salida de las primeras parejas del cortejo, a la espera de nuevos partes meteorológicos.

Por último, la Hermandad de la Redención se ha visto obligada a modificar su recorrido de regreso. Tras el paso del palio por la Cuesta del Bacalao y el avance de la cruz de guía por la calle Boteros, la cofradía ha decidido desviar su itinerario por las calles Cardenal Cervantes y Santiago para llegar a su templo.

La lluvia ha sido un problema constante durante la Semana Santa en Sevilla, y las hermandades han tenido que adaptarse a las condiciones climáticas para garantizar la seguridad de los participantes y los espectadores. A pesar de las dificultades, la fe y la devoción de los sevillanos han brillado con fuerza en este Lunes Santo.

Sin embargo, no todo ha sido paz y tranquilidad en las calles de Sevilla. En la Puerta del Arenal, se han producido momentos caóticos motivados por la ausencia de dispositivo policial. La falta de control y organización ha provocado gritos, empujones y altercados entre los espectadores, lo que ha puesto en peligro la seguridad de todos.

La decisión de suspender o modificar las salidas procesionales no ha sido fácil para las hermandades, que han trabajado durante todo el año para preparar sus estaciones de penitencia. Sin embargo, la seguridad y el bienestar de los participantes y los espectadores han sido la prioridad absoluta.

La lluvia ha afectado no solo a las hermandades, sino también a los miles de personas que se habían reunido en las calles de Sevilla para presenciar las procesiones. A pesar de la decepción, la mayoría de los espectadores han entendido la decisión de las hermandades y han esperado pacientemente a que las condiciones climáticas mejoren.

La Semana Santa en Sevilla es una de las más importantes y emotivas del país, y la lluvia ha sido un contratiempo inesperado. Sin embargo, la fe y la devoción de los sevillanos han demostrado ser más fuertes que la lluvia, y las hermandades han encontrado la forma de adaptarse a las circunstancias y seguir adelante con sus tradiciones y costumbres.