La crónica | Las vísperas anticipan la Semana Santa de Córdoba con la elegancia y la sobriedad del Soberano Poder

Sobriedad y elegancia. Estas son las señas de identidad que la Hermandad de la Quinta Angustia ha adoptado al convertirse en cofradía. Una corporación que viene desarrollando un impecable trabajo traducido en un constante crecimiento social y patrimonial que se materializa en cada acto de culto que va conformando su historia.

Una verdad irrefutable que se ha vuelto a evidenciar este Miércoles de Pasión, cuando la cofradía de la iglesia de la Merced ha procesionado por las calles del barrio de Capuchinos dejando tras de sí un inequívoco aroma a cofradía seria, entendido el concepto en todas las vertientes que la semántica permite. Una magnífica puesta en escena, perfectamente apreciable desde que la cruz de guía atravesado el cancel de su sede canónica, dando el pistoletazo de salida a las vísperas de la Semana Santa más esperada de nuestras vidas.

Acompañado por un cuidado repertorio de música de capilla, impecablemente interpretado por el grupo de música de capilla de la Banda de Música de la Estrella, el Señor, impresionante, con esa zancada inconfundible que se mimetiza a la perfección con su advocación, pero a la que, al gusto particular, personal e intransferible de quien les habla, tal vez le quepa un caminar algo más largo, ha ido sembrando fe y sueños en los cientos de fieles, devotos y espectadores que se han dado cita en su presencia.

Sueños de una estación de penitencia en la Santa iglesia Catedral, acaso un Jueves o un Viernes Santo futuro, precedido de un impecable cortejo mercedario y acompañado de su bendita Madre, la Quinta Angustia. Y es que el dulce regusto que deja esta hermandad por la calle, pronostica un clasicismo y una distinción que se antoja imprescindible para enriquecer el conglomerado diverso que conforman las cofradías cordobesas de vísperas.

El Soberano Poder ha recorrido la feligresía de San Miguel acompañado en todo momento de un nutrido grupo de cordobeses, cofrades y capillitas ansiosos respirar el aroma de la cera y el incienso y degustar una buena chicotá que convierta los sueños en certezas, y precedido de un cuidado cortejo. Convocando a la oración a su paso, en virtud eso poderosa estancada, que hace enmudecer la calle, el Nazareno mercedario ha derramado su esencia en rincones tan icónicos como la calle Osario, San Miguel, San Zoilo y la plaza de Capuchinos, para atravesar los jardines de La Merced, más íntimos que nunca -consecuencia directa de la hora de paso y la condición laborable mañana jueves-, en contraste con la apoteosis en que se convertirán justo dentro de una semana, antes de regresar a su templo, dejando la huella de una cofradía muy bien plantada que aventura un futuro prometedor.

Soberano Poder Córdoba 2022
Vídeo | El Rincón Cofrade