La crónica | Once cofradías dan brillo al final de la Magna de Córdoba y algunas especialmente

Todo ello en un clima elegante, pero festivo, donde bandas y capataces han dado lo mejor de sí

Jesús Nazareno, Buen Suceso, Redención, Rescatado, Conversión, Angustias, Coronación de Espinas, Prendimiento, Cristo de las Penas, Perdón y Resucitado han sido las once imágenes que, una semana después de que s celebrase la Magna de Córdoba, han regresado a sus templos desde la Catedral.

Y lo han hecho en una jornada espectacular, donde las mismas han dejado momentos irrepetibles. Tanto como el misterio de la Redención en las Capuchinas, donde su agrupación musical y la banda de música de La Estrella han dejado un instante para la historia, a base de buen hacer.

O el Nazareno y el Buen Suceso subiendo por Deanes, al igual que el Rescatado, mostrando que los itinerarios con sabor, historia y peso estético son posibles con retoques en el itinerario actual de la carrera oficial.

Como también lo han hecho por ese enclave Angustias, Coronación de Espinas, Penas de Santiago, Perdón y Resucitado, mientras Prendimiento y  Redención buscaban Cardenal González y la Conversión se enfilaba hacia Campo Santo de los Mártires.

Todo ello en un clima elegante, pero festivo, donde bandas y capataces han dado lo mejor de sí, para poner el broche a la cuarta entrega de una magna que ya es parte de la historia y que será recordada por numerosos detalles: unos excelsos, otros mucho menos deseables. Si bien es lo que es, cofradías al fin y al cabo.

Algunas han brillado especialmente, como han sido los casos de Buen Suceso (con un misterio que tiende a lo espectacular); Coronación de Espinas (con un andar que jamás defrauda); Rescatado (con un nutrido cortejo y un andar siempre elegante); Redención (con el sabor de una cofradía grande y de barrio y una cuadrilla con genio, que gobierna como nadie Carlos Lara); la Penas de Santiago (siempre diferentes, especiales y con la emoción a raudales); la agrupación musical Cristo de Gracia (haciendo el lío en María Auxiliadora); Santa María Magdalena de Arahal (luciéndose en San Zoilo); y Raúl Casares (que se ha doctorado como capataz).

Pero en ese último ámbito, este sábado faltó Sony, cosas que pasan en las cofradías y que no deberían suceder, pero ocurren y se lamenta que a una gran persona y a un gran capataz no se le trate como merece. Mas, al fin y al cabo, quien pierde es la cofradía. Habrá más magnas, probablemente, y esperemos que las lecciones que ha dado esta no se olviden.