La crónica | Traslado inédito con sabor a Lunes Santo

La Virgen de los Dolores ha recorrido su barrio en un aniversario para recordar.

Noche de sueños para la Hermandad de las Penas, que ha trasladado este tercer sábado de octubre a su titular mariana hasta el Convento de Santa Ana.

El motivo era especial, el 150 aniversario de la cofradía del Lunes Santo, siendo éste recorrido en andas y el regreso de mañana domingo uno de los actos centrales de la efeméride.

El fin de este culto extraordinario era la visita a las madres carmelitas calzadas y la Vigilia que preside esta misma noche la Virgen de los Dolores en el templo santo.

El cortejo partía de la Parroquia de San Vicente a las siete de la tarde, iniciando un itinerario sentimental por el barrio que incluiría el saludo a las Hermandades del Buen Fin y la Pastora en la Iglesia de San Antonio de Padua y la Capilla de las Mercedes de la Puerta Real.

Numerosos hermanos y devotos han acompañado a la preciosa talla, así como representación de la junta de gobierno presidida por el Hermano Mayor Francisco Polo, y el Párroco de San Vicente Don Carlos Coloma.

Como detalle curioso, la candelería que iluminaba a María Santísima de los Dolores lucía símbolos marianos y cristíferos pintados por Manuel Jesús Blanco Mesa.

En cuanto al acompañamiento musical, la Escolanía de María Auxiliadora cargada de solemnidad el bello traslado.

Y sobre el exorno floral, destacan las variedades en tonos blancos, predominando la rosa.

La Virgen de los Dolores cruzaba el dintel de Santa Ana pasadas las nueve y media de la noche para presidir la vigilia que comenzaba tras la finalización del acto externo.