La restauración de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo sitúa su origen en torno a 1604-1606

La intervención revela una posible antigüedad de más de cuatro siglos y recupera elementos originales de la imagen

Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo ha vuelto este 15 de septiembre a la parroquia de San José y Espíritu Santo después de permanecer cerca de seis meses apartada del culto para someterse a una profunda intervención de restauración, dirigida por Ana Infante de la Torre. El regreso de la imagen no solo ha permitido recuperar buena parte de sus valores materiales, sino que ha abierto una nueva página en el conocimiento de una devoción estrechamente vinculada al Campo de la Verdad.

La principal novedad surgida durante el proceso se encuentra en los resultados de los análisis efectuados sobre la talla, que sitúan provisionalmente su ejecución a comienzos del siglo XVII, entre 1604 y 1606. La datación permanece pendiente de la certificación definitiva, pero, de confirmarse, situaría a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo como la imagen mariana más antigua datada de Córdoba, un extremo de extraordinaria relevancia para el patrimonio histórico y devocional de la ciudad.

Cuatro siglos de una devoción arraigada en el Campo de la Verdad

La posible antigüedad de la talla encuentra además un importante punto de conexión con la documentación histórica conservada en la parroquia de San José y Espíritu Santo y consultada por la propia Hermandad del Descendimiento. En ella aparecen referencias a la devoción a la Virgen del Rayo alrededor del año 1605, coincidiendo prácticamente con la cronología que ahora apuntan los análisis realizados durante la restauración.

Esta coincidencia documental y material permite proyectar la historia de la devoción hacia los primeros años del siglo XVII y refuerza la dimensión histórica de una imagen que ha permanecido vinculada durante generaciones a la vida religiosa del Campo de la Verdad.

La intervención ha permitido, por tanto, mirar de nuevo hacia una devoción que atraviesa más de cuatro siglos de historia, acompañando a distintas generaciones de vecinos y formando parte de la identidad religiosa de un barrio cuya trayectoria ha discurrido estrechamente ligada a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo.

Una actuación que ha ido mucho más allá de la apariencia

La restauradora Ana Infante de la Torre explicó durante la presentación de los trabajos que la imagen presentaba problemas cuya importancia excedía la dimensión puramente estética. La prioridad de la intervención se situó en la conservación estructural de la talla, con actuaciones encaminadas a garantizar su estabilidad y a preservar sus materiales para el futuro.

Junto a esta labor de carácter estructural, el proceso ha permitido recuperar parte de la policromía original, especialmente apreciable en zonas como el rostro y las manos. La intervención ha posibilitado así devolver a la imagen determinados valores de su apariencia primitiva, sin limitarse a una actuación superficial sobre su aspecto externo.

Especial relevancia adquiere asimismo la recuperación de las manos originales, elementos primitivos de la talla que permiten profundizar en el conocimiento de su concepción artística y que forman parte de los vestigios originales conservados en la imagen.

El resultado es, de este modo, una restauración planteada fundamentalmente desde la necesidad de asegurar la conservación de la talla, pero que ha permitido simultáneamente recuperar elementos de su materialidad histórica y aportar nuevos datos sobre su posible origen.

La presentación de los trabajos reúne a la Hermandad y a la Diputación

El regreso de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo fue presentado esta tarde en la propia parroquia de San José y Espíritu Santo, en un acto en el que participaron el hermano mayor de la Hermandad del Descendimiento, Manuel Millán Díaz; la restauradora responsable de la intervención, Ana Infante de la Torre, y el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes Lopera.

Durante su intervención, Fuentes puso en valor la labor que las hermandades desarrollan durante todo el año en materia de conservación y puesta en valor del patrimonio artístico y religioso que custodian. Asimismo, agradeció a las corporaciones cofrades el trabajo desarrollado y su preocupación por preservar obras de la relevancia patrimonial de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo.

La restauración ha contado con la colaboración de la Diputación de Córdoba, en el marco de la Convocatoria de Subvenciones en Régimen de Concurrencia Competitiva para la Restauración de Patrimonio Cofrade de la Provincia de Córdoba correspondiente al ejercicio 2025.

El proyecto ha alcanzado un presupuesto total de 11.615,77 euros, de los cuales la institución provincial ha aportado el 80 %, mediante una ayuda concedida de 9.292,62 euros.

El regreso a la Hermandad abrió una nueva etapa en 2020

La historia reciente de la imagen está ligada a su regreso a la Hermandad del Descendimiento en 2020, después de la disolución de la corporación que hasta entonces le había rendido culto.

Aquel retorno permitió recuperar para la Hermandad una antigua devoción profundamente arraigada en el Campo de la Verdad y propició que Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo regresara a la que históricamente había sido su casa.

La relación entre la Virgen del Rayo y la Hermandad del Descendimiento se remonta, además, a los primeros años de esta corporación, cuando la imagen llegó incluso a procesionar junto al Santísimo Cristo del Descendimiento.

Desde su reincorporación en 2020, la Hermandad ha orientado parte de su trabajo hacia la recuperación, conservación y puesta en valor de esta antigua devoción mariana, una labor que alcanza ahora uno de sus hitos con una restauración que, además de garantizar la preservación de la imagen, ha permitido avanzar en el conocimiento de su cronología.

Veneración extraordinaria antes del inicio de los cultos

Tras su retorno al templo, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo permanecerá mañana, 16 de septiembre, expuesta en veneración extraordinaria en la parroquia de San José y Espíritu Santo.

La convocatoria está abierta a los hermanos y hermanas de la corporación, fieles, devotos, vecinos del Campo de la Verdad y cuantos cordobeses deseen acercarse al templo para contemplar de cerca el resultado de los trabajos desarrollados durante estos casi seis meses.

Será una oportunidad para reencontrarse con la imagen después de su prolongada ausencia del culto y observar los resultados de una intervención que ha permitido recuperar parte de su policromía original, devolver a la talla sus manos primitivas y aportar nuevos elementos para el estudio de su antigüedad.

El triduo precederá a la salida procesional

A partir del 17 de septiembre comenzará el triduo dedicado a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo, que se prolongará hasta el día 19. Cada jornada comenzará con el rezo del Santo Rosario y continuará con la celebración de la Eucaristía.

El calendario de cultos tendrá posteriormente su culminación el próximo 27 de septiembre, fecha en la que está prevista la salida procesional de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo por las calles del Campo de la Verdad.

El regreso de la imagen al culto adquiere así una dimensión que trasciende la propia restauración. La intervención ha permitido garantizar la conservación de una talla vinculada durante siglos al barrio, recuperar elementos originales y abrir nuevas vías para el conocimiento de su historia.

A la espera de la certificación definitiva de los análisis, la posibilidad de situar su ejecución entre 1604 y 1606 coloca a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo ante una perspectiva histórica extraordinaria: la de una imagen que podría conservar en su propia materia el testimonio de más de cuatro siglos de devoción en Córdoba y cuya restauración acaba de revelar nuevos datos sobre un pasado íntimamente ligado al Campo de la Verdad.