El Salvador, Triana, la Macarena y el Cerro han iniciado sus peregrinaciones
La capital andaluza ha despedido en la mañana de este miércoles 4 de junio a las hermandades filiales que hacen el camino del Rocío.
Han sido cuatro las corporaciones que han salido con las luces del alba: Sevilla – El Salvador, Triana, Macarena y Cerro del Águila.
La jornada se iniciaba en todas ellas con la tradicional Misa de Romeros, último acto antes de partir al encuentro con la Reina de las Marismas.
Tras la Eucaristía, comenzaba el desfile por las calles de la ciudad para despedirse de los devotos que no podrán acompañarlos en la peregrinación.
Las primeras hermandades en salir eran Sevilla, desde la Iglesia Colegial del Salvador; y Triana, desde la Parroquia de San Jacinto.
Ambas corporaciones han compartido además sus exornos florales, exclusivamente en color rosa en el caso de Triana, y mezclados con variedades amarillas en la carreta del Simpecado de Sevilla.
Ésta última, la del Salvador, ha visitado un año más el Ayuntamiento y la Catedral, dejando estampas preciosas con momentos de emociones desbordadas con los rezos y los cantos del excepcional coro de la hermandad.
Tras recorrer las arterias principales del centro metropolitano, El Salvador salía de la ciudad por la Puerta de Jerez, el Puente de San Telmo, República Argentina y Blas Infante.
La Hermandad del Rocío de Triana, la más antigua de cuantas caminan hacia la aldea almonteña, entronizaba a su Simpecado tras la Misa en la Parroquia de San Jacinto, con los sones musicales de la Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas.
Tras la salida, las voces del Coro de la Hermandad y el Coro de Carretas completaban la sinfonía acústica de estas primeras horas de peregrinación, acompañando a la carreta de plata y a las numerosas carriolas que esperaban en fila el avance del cortejo.
La corporación trianera ha paseado por vías emblemáticas del arrabal como San Jacinto, Pureza, Santa Ana o Castilla, despidiéndose de la ciudad ante la Basílica del Cristo del Cachorro.
En ese punto se ha encontrado con el Rocío de la Macarena, que abandonaba las calles del Casco histórico tras un amplio recorrido desde la Parroquia de San Gil.
La hermandad macarena pasó por el arco tras la salida y visitó a la Virgen de la Esperanza antes de comenzar su periplo por las calles del centro.
La carreta del Simpecado está maravillosamente adornada con flores amarillas, principalmente margaritas, que aportaban una luminosidad especial al conjunto.
Tras ella, la música de la Oliva de Salteras y un sinfín de romeros que acompañaban a la comitiva, compuesta de siete carriolas.
Especialmente bello ha sido el paseo de la comitiva por la calle Feria y su llegada a la Basílica del Gran Poder, donde han rezado ante el Señor de Sevilla.
Finalmente, el Cerro del Águila también ha arropado a su corporación desde su salida de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores hasta la salida de la capital hispalense.
Los pétalos, los vivas y las oraciones han estado presentes en varios puntos de recorrido, demostrando una vez más el cariño y entrega que pone este barrio en cada uno de sus días grandes.
Uno de los instantes más esperados del paso del cortejo ha sido su tránsito por la calle Afán de Rivero, lugar en el que cientos de romeros y devotos han desatado el fervor por la Blanca Paloma.
Las cuatro corporaciones marchan ya hacia Almonte con un comienzo sin incidentes, con los habituales cortes de tráfico y un cumplimiento escrupuloso de los horarios.
Tras una larga espera Sevilla, un año más, camina hacia el Rocío.



























































