La Crónica | Triana sueña con su Divina Pastora

La Imagen procesiona por la feligresía rodeada de una gran multitud de cofrades

El mes de septiembre tiene aromas pastoreños en el barrio más conocido de Sevilla, Triana.

La Madre del Buen Pastor ha echado un pulso a la inestabilidad meteorológica para pasearse por el arrabal en su triunfal procesión anual.

Pasaban las siete y media de la tarde cuando el público, congregado a las puertas de la Parroquia de Santa Ana, estallaba en aplausos a la salida de la Virgen.

La Divina Pastora lucía una saya aguamarina decorada con motivos vegetales, y un mantolín en tonos dorados que combinaba a la perfección con el atavío del pastorcito y el exorno floral de tonos rosa.

La Virgen estuvo acompañada de una gran cantidad de devotos que le dedicaron vivas a lo largo del recorrido.

Uno de los puntos más destacados fue el paso del cortejo por la calle Rodrigo de Triana, donde una lluvia de pétalos acompañada por fuegos artificiales llenó de esplendor una procesión brillante.

Y no menos destacado fue el paso por la calle Pureza, donde la Imagen volvía a saludar un año más a la Hermandad de la Esperanza de Triana, a los sones de algunas de las marchas más conocidas dedicadas a la dolorosa de la Madrugada.

Pasada la medianoche regresaba la Pastora a la Parroquia de Santa Ana tras cinco horas de transitar ininterrumpido por el barrio que la encumbra como una de sus vírgenes más queridas.