La crónica | Una gran procesión para una gran solemnidad

Córdoba celebra el día de sus patronos Acisclo y Victoria, los Santos Mártires 

En Andalucía las grandes solemnidades se celebran con grandes procesiones. Así lo afirmaba el obispo de Córdoba, Monseñor Demetrio Fernández, durante la homilía con motivo de la misa celebrada por la solemnidad de los Santos Mártires de la capital. 

Un acto litúrgico que precedió a la procesión de las imágenes de Acisclo y Victoria, una peregrinación en la que también salió San Pelagio, con motivo de los 1100 años de su martirio. Con ese marcado cariz martirial y com una buena representación de los alumnos de los colegios de la Fundación de Enseñanza Santos Mártires, el prelado hizo referencia a la “persecución feroz”, que sufren los cristianos en la actualidad   

Tras la misa, mientras los centenares de alumnos formaban el cortejo en el interior de la Catedral, la Banda del Cristo del Amor entonaba las primeras marchas en el Patio de los Naranjos. Los seminaristas ryaban l parihuela de San Pelagio, a la par que el capataz Enrique Garrido llamaba a sus costaleros para hacer lo propio con los patronos de Córdoba. 

San Acisclo y Santa Victoria salían por Santa Catalina con los sones de Estrella Sublime. El cortejo bajaba por Magistral González Francés, Puerta del Puente, Roda de Isasa, Santa Teresa de Jornet y Amador de los Ríos para finalizar a las puertas del seminario, en una jornada en la que la diócesis de Osio, pese a que el final de la procesión quedó un tanto deslucido por la aparición de la lluvia, celebró el triunfo de la fe, reflejada en los rostros de los centenares de alumnos de la Fundación que lleva por bandera a los mártires de Córdoba.