La Custodia de Arfe volverá al Coso de Los Califas el próximo 4 de octubre

En octubre de 2017, la plaza de toros de Los Califas acogió un acontecimiento histórico, el del Encuentro diocesano de Laicos que congregó en el coso cordobés a 8.500 personas que acudieron a una celebración eucarística y un festival. Un acontecimiento que tuvo un precedente también histórico: una solemne procesión con la Custodia de Arfe que partió de la parroquia del Beato Álvaro de Córdoba hasta la plaza de toros y estuvo acompañada de una comitiva formada por una representación de las hermandades y cofradías, la Adoración Nocturna, el Seminario y los presbíteros. Junto con la Custodia de Arfe procesionó también la imagen de Nuestra Señora de la Fuensanta.

Esta histórica jornada se repetirá el próximo 4 de octubre cuando, con motivo de la conmemoración del Año Jubilar de la Esperanza, el coso de los Califas acoja el Encuentro Jubilar Diocesano en el Colegio de la Trinidad y la plaza de toros, enclave al que volverá a procesionar la custodia desde la Parroquia del Beato Álvaro de Córdoba. Uno de los actos más llamativos de cuantos componen el calendario de actos diseñado por la diócesis de Córdoba para celebrara este año que ha de ser inolvidable para la iglesia mundial.

Tal y como ha informado la Diócesis de Córdoba, el día 29 de diciembre, está previsto en la ciudad de San Rafael el inicio del Año Jubilar a las 12:00h en la Catedral después de la procesión que fieles y sacerdotes realizarán desde el Seminario «San Pelagio» de Córdoba hasta el principal de la Diócesis, donde el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández , presidirá la Eucaristía. Según el calendario establecido, el 29 de diciembre está previsto que las diócesis realicen la apertura jubilar en las respectivas catedrales. El Jubileo concluirá con el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro el 6 de enero de 2026, solemnidad de la Epifanía del Señor.

Conviene recordar que el año 2025 es año jubilar romano. Cada 25 años se celebra este año jubilar que recuerda la tradición del Antiguo Testamento. El Jubileo de 2025 comenzará con la apertura de las puertas de la basílica de San Pedro en el Vaticano en la noche del 24 de diciembre por el Papa Francisco y en los días siguientes se irán abriendo el resto de puertas de las demás basílicas romanas.

La Custodia procesional del Corpus Christi de Enrique de Arfe

De la mano del orfebre Enrique de Arfe, se introduce en España un renovado concepto de custodia procesional. El valor de esta creación no sólo reside en la calidad de la pieza o en la riqueza de su programa iconográfico, sino que además da paso a una nueva tendencia artística, desconocida en Córdoba hasta este momento, y que supone la transición del Gótico al Renacimiento.

La Custodia procesional del Corpus Christi de Enrique de Arfe

Esta excepcional pieza se configura a través de cuatro cuerpos diferenciados. En principio nos encontramos con el basamento original, conformado a partir de compartimentos creados por arcos trilobulados y agujas de filigrana. En su interior albergan dieciocho escenas correspondientes a la Vida pública, Pasión y Resurrección de Cristo. Las figuras que las conforman no superan los 55 milímetros, dando buena cuenta de la maestría técnica que caracteriza a Enrique de Arfe.

Le sigue el templete del viril, cuerpo principal cuya función es la servir de ostensorio para la Sagrada Forma. Este cuerpo, asentado sobre una basa con volutas y ángeles, está formado por un machón cilíndrico de vidrio del que parten las torres interiores, que al mismo tiempo enlazan con las exteriores por medio de arbotantes.

Posteriormente se localiza el templete de la Asunción, que acoge la representación mariana realizada por el platero Bernabé García de los Reyes. Desde un punto de vista arquitectónico, este cuerpo se configura por medio de pequeñas torres unidas entre sí por sostenes de delfines sobre los que cabalgan figuras angelicales.

El último cuerpo es el correspondiente al templete de la campana, que cuenta con una serie de torres de perfil hexagonal enlazadas a través de guirnaldas florales. Se encuentra rematado por una campana, una macolla y una corona de la que cuelgan otras seis campanitas. El conjunto es concluido por una basa sobre la que, a modo de pedestal, se emplaza la figura del Salvador triunfante.