La devoción cordobesa que estará en el Círculo Mercantil

El Consejo de Hermandades y Cofradías ha organizado la exposición que desde el viernes 27 podrá visitarse. Bajo el título “Hermandades de Gloria: devociones de Andalucía en Sevilla”, la muestra podrá visitarse en el Círculo Mercantil hasta el próximo 4 de noviembre. Entre las devociones que tienen su presencia en la capital hispalense, se encuentra representada dos de las máximas devociones de Córdoba, María Santísima de Araceli, patrona de Lucena y del campo andaluz y la Virgen de la Sierra, Reina indiscutible de Cabra.

La archicofradía lucentina participará con piezas nunca vistas. De la hermandad matriz podrá contemplarse la urna de la demanda rica, el Simpecado de la Obra Pía ― una reproducción del que data del siglo XVIII realizado por Mariano Martín Santoja ― y el Simpecado fundacional de la corporación de Araceli de Sevilla, que se encuentra en la Casa Museo de la Santísima Virgen, en Lucena. En cuanto a la urna de la demanda rica, su historia es bastante curiosa.

Durante el siglo XVII, un reducido número de hermanos, conocidos como “hermanacos”, se dedicaban a pedir limosna para la manutención de la Casa. Lo hacían acudiendo a las localidades cercanas con una urna donde aparecía la imagen de la Virgen. De entre ellos destacó Juan Banderas, quien en 1905 embarca a América y allí recorre las colonias que pertenecieron al imperio español. En Córdoba, Argentina, llegó a casa de un marqués de ascendencia española, a quien contó la historia de la Virgen. Entonces, el marqués pidió a unos genoveses la realización de una urna para que llevara a España “una como no hubiera otra en España”. Pasados los años, Juan Banderas llegó a Lucena en 1717 ― no había comentado a nadie dónde se encontró durante todo este tiempo ― con una importante cantidad de dinero, tres mulas, nueve lámparas de plata y diversos objetos, como el reloj de sol que se colocó en la Sierra de Aras. La “Urna rica”, conocida también como “demanda Mayor”, se encuentra hoy custodiada en la Casa de la Virgen, tras haber pasado por varios domicilios, el palacio Ducal, casa de los condes de Hust o condes de Valdecañas, además de las casas de varias camareras. La urna llegó a Lucena con cinco remates adornados con garzotas de cristal hilado y en un más que aceptable estado de conservación. También se encontraban así as pequeñas imágenes de la Virgen y el Niño, con coronas, resplandor, rostrillo y cetro en plata sobredorada y diminutas joyas en oro y plata.

Por su parte, la filial de Sevilla expondrá una urna viajera con imagen de barro del siglo XIX, anónima, con saja del siglo XI y manto realizado por la familia Zambrano Naranjo y flores de talco por Enrique Calle, terno de dama caminante, saya brocado del siglo XIX igual que el fleco y galones y manto de brocado valenciano del pasado siglo XX. Donación anónima, también está realizado por la familia Zambrano Naranjo. Además, estarán presentes el estandarte corporativo de la Franciscana hermandad de Nuestra Señora de Araceli, realizado en oro sobre tisú por Antonio Roldán Nieto, un fajín de pedrería realizado por Francisco José Guijo Lagares y José Manuel Martínez Bruyn, de la firma Dearte costura y el rostrillo llamado “La Estrella del Cielo”, donado por Dolores Díaz Carnicet D.e.p. y familia, realizado en tisú, pedrería, broches y joyas, también de la misma firma. Se da la curiosidad de que el rostrillo será uno de los estrenos que luzca la imagen en su próxima salida procesional, ya el año que viene. También destaca la corona procesional de la Santísima Virgen, enriquecida por Orfebrería Giralda, con baño de oro de 23 quilates.

Aparecen también un rostrillo de perlas realizado por Manuel Ojeda, realizado en encajes, hojilla, perlas y circonitas, donación anónima, y el cetro y bola del mundo en plata sobredorada, restauradas y doradas por Orfebrería Giralda, del XIX. Del Niño Jesús destaca la corona de filigrana cordobesa con amatistas, del siglo XIX, una diadema en plata, también del mismo siglo, restaurada y plateada por Orfebrería Giralda y la corona procesional con cruz y amatistas, también de Orfebrería Giralda. Del Niño Jesús también se expone un sombrero realizado con hojilla de oro y flores de talco realizado por José Cornelio Zambrano y Enrique Calle. También se podrán admirar el traje de pastorcillo con zurrón, y pantalones y galones del XIX, realizados por la familia Zambrano Naranjo. 

Respecto a la Virgen de la Sierra, la muestra incluirá una de las muchas joyas de las que componen el rico y extenso ajuar de la devoción egabrense, el conocido manto beige, de terciopelo bordado en oro por las Madres Agustinas de Cabra en 1864. Tras la muestra en homenaje a Murillo, clausurada el pasado día 22, llega el turno de una exposición que pretende reunir el ajuar y enseres más destacables de las devociones andaluzas que tienen hermandades filiales en Sevilla. No pocas son las hermandades filiares, tales como la de la Virgen de la Cabeza, patrona de Andújar y la diócesis de Jaén, la Virgen de la Sierra, patrona de Cabra, o la Virgen del Mar, patrona de Almería.