La Divina Pastora de Santa Marina recupera su manto azul y bendice el soñado manto rojo

La Hermandad de la Divina Pastora de Santa Marina vivió hace unos instantes un momento de especial relevancia dentro de los cultos extraordinarios preparatorios a la Coronación Canónica. Al término del tercer día del Triduo se presentaron oficialmente dos importantes proyectos de su patrimonio textil: la restauración del histórico manto azul procesional y la incorporación de un nuevo manto bordado en terciopelo rojo, ambos ejecutados en el taller de bordados de las Hermanas Rama.

La recuperación del manto azul, pieza de gran raigambre en el ajuar de la Virgen, ha permitido devolverle el esplendor original con el que fue concebido, mientras que el estreno del manto rojo supone dar cumplimiento al anhelo de muchos devotos que deseaban ver nuevamente este color entre las vestiduras de la Divina Pastora. Con ello, la hermandad subraya el cuidado y la ampliación de un patrimonio que forma parte esencial de la preparación espiritual y artística de la Coronación.

Una suma de aportaciones

El acto incluyó además la presentación del collar de esmaltes azules de la Virgen, restaurado y enriquecido con unos pendientes a juego realizados por la orfebre Ana Cerrejón. Esta donación ha sido fruto de la generosidad del Grupo Joven, cuya implicación en los preparativos se ha hecho patente en este significativo regalo.

La tarde también estuvo marcada por la visita fraterna de la Hermandad de Santiago de Castilleja de la Cuesta, que quiso unirse a los actos de la Pastora de Santa Marina aportando un obsequio a la corporación. Asimismo, se dio a conocer la restauración del estandarte corporativo, una intervención llevada a cabo en los talleres de Bordados Santa Clara, que devuelve a esta insignia representativa el brillo de antaño.

Acción de gracias

La Hermandad, a través de sus responsables, expresó un profundo agradecimiento a las bordadoras, a los donantes y a cuantos han hecho posible que estos proyectos hayan culminado con éxito. Con palabras de gratitud se puso de relieve que cada aportación es un acto de devoción hacia la Divina Pastora de Santa Marina, a la que se confía que colme de bendiciones a todos los implicados en este proceso.

Con estos estrenos y restauraciones, la corporación entra en la recta final hacia la Coronación Canónica, reforzando no solo su patrimonio material, sino también la hondura espiritual de un barrio y de una devoción que se prepara para vivir un acontecimiento histórico.