La duda permanente que apunta a las hermandades de vísperas

Aunque la comprobación resulte tan sencilla como una auditoría, la misma podría ser aplicable a las corporaciones ya integradas. De llevarse a cabo, tal vez los resultados sorprendiesen

La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba ha anunciado esta semana que tiene intención de conseguir que se aprueben los nuevos estatutos de institución, antes de la semana Santa de 2025. 

Una norma que, de ver la luz, su contenido se antoja esencial de cara a la inclusión de nuevas corporaciones en el seno de la corporación. De hecho, en vísperas, ya hay esperando cofradías como la Quinta Angustia y otra que, a corto plazo, será hermandad de pleno derecho, como es la Salud de Puerta Nueva. 

Con esos antecedentes, la nueva regulación está llamada establecer los requisitos para que las nuevas cofradías se incorporen a la Semana Santa. Entre los mismos, uno de los caballos de batalla de estos años en la elaboración de la nueva normativa ha estribado en establecer un número mínimo de nazarenos, para poder realizar estación de penitencia en la semana mayor. 

Un extremo que, seguramente, cumplirán de sobra esas hermandades que aspiran a formar parte de la carrera oficial. Sin embargo y pese a que buena parte de esas corporaciones de vísperas cumplirían con ese y los demás requisitos que se estableciesen, no es menos cierto que los mismos han sido puestos en duda de forma constante. 

Una negación que ha ido más allá de los mentideros cofrades y que, incluso, ha sido secundada en algún momento por ciertos dirigentes, tanto cofrades como eclesiásticos. Eso sí, nunca se ha dicho en público, pero la duda -más o menos fundada y con supuestos intereses cruzados- queda sobre el número real de hermanos, por ejemplo. Y, aunque la comprobación resulte tan sencilla como una auditoría, la misma podría ser aplicable a las corporaciones ya integradas. De llevarse a cabo, tal vez los resultados sorprendiesen.