La embajada de la ilusión en la Huerta de la Reina: el Heraldo Real de la Estrella anuncia su inminente llegada

​La idiosincrasia navideña de Córdoba se prepara para vivir uno de sus hitos más emotivos y trascendentales con la comparecencia del Heraldo Real. Bajo el amparo de la Hermandad de la Estrella, este emisario de estirpe mágica transitará por las arterias del barrio de la Huerta de la Reina el próximo 2 de enero de 2026. La misión de este nuncio no es otra que la custodia de las misivas infantiles y la proclamación solemne del arribo de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, consolidando una jornada donde la esperanza y la tradición se entrelazan de forma indisoluble.

Cronografía y despliegue del cortejo por la geografía del barrio

​El itinerario de la ilusión comenzará su andadura a las 16:45 horas desde la sede canónica de la corporación, la parroquia de San Fernando. A partir de ese instante, la comitiva dibujará una geometría de alegría por enclaves como la calle Goya, Buenos Aires y Colombia, permitiendo que la vecindad sea partícipe de este preámbulo ceremonial. El avance proseguirá por la calle Sebastián de Benalcázar, Doña Berenguela y Luis Ponce de León, retornando brevemente a la calle Goya para encarar el tramo final a través de Ginés de Sepúlveda, la avenida Tenor Pedro Lavirgen y Joaquín Sama Naharro, culminando el recorrido en la casa hermandad en torno a las 18:15 horas.

Convivencia fraterna y epílogo gastronómico en la sede corporativa

​Una vez concluida la itinerancia por las vías públicas, la jornada transmutará hacia una vertiente más íntima y festiva a partir de las 18:30 horas. En las dependencias de la hermandad, el enviado real se dispondrá a recibir de forma personalizada a los niños y niñas, erigiéndose en el guardián de sus anhelos manuscritos. Este encuentro se verá realzado por una merienda de carácter solidario, donde el chocolate y los dulces tradicionales servirán como sustrato para una tarde de confraternidad y magia. La institución invita a toda la comunidad a sumergirse en este evento entrañable, diseñado para exaltar la pureza de la infancia y la pervivencia de los ritos navideños.