La Esperanza de Triana restaura la imagen de San Joaquín

Fiel a su compromiso con la conservación y puesta en valor de su patrimonio histórico y devocional, la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana ha llevado a cabo la restauración de la imagen de San Joaquín, una talla policromada de pequeñas dimensiones y autoría desconocida, que tras años custodiada en las dependencias de la Casa Hermandad, pasará a ocupar la hornacina superior del retablo de San Juan en la Capilla de los Marineros.

La intervención, realizada entre los meses de enero y febrero pasados, ha sido llevada a cabo por el equipo de restauradores formado por Isabel Rabadán del Saz y Juan Alberto Filter Peinado, quienes han trabajado meticulosamente para recuperar los valores artísticos, estéticos y cultuales de la imagen.

San Joaquín aparece representado siguiendo su iconografía tradicional, como un anciano barbado de pie, ataviado con túnica y manto marrón, sosteniendo una oveja en su brazo izquierdo y con su mano derecha en actitud de sujetar un báculo o vara de azucenas, símbolo de la pureza de la Inmaculada Concepción.

El estado de conservación de la imagen presentaba importantes deficiencias estructurales, principalmente en la peana, cuya inestabilidad comprometía la seguridad de la obra. Además, se había perdido parte del soporte, concretamente el dedo meñique de la mano derecha, y se observaban alteraciones estéticas, como la acumulación de suciedad superficial, oxidación de barnices y repintes que alteraban su cromatismo original.

Los trabajos se iniciaron con la consolidación estructural de la talla, fijando las partes inestables y reponiendo el dedo perdido. Durante la restauración se determinó que tanto la mano derecha de San Joaquín como la cabeza del borrego no eran originales, sino fruto de una intervención anterior. No obstante, al valorar su calidad artística y material, se decidió conservarlas, ajustándolas cromáticamente tras la limpieza.

Tras realizar pruebas de limpieza, se eliminaron los repintes que ocultaban la coloración original de la túnica, el manto y la peana. Se descubrió que las molduras de la peana, que parecían marrones, estaban originalmente doradas con pan de oro, mientras que el campo central presentaba un tono amarillo pálido, lo que sugiere que fue reaprovechada en algún momento con un barniz oscuro y el nombre “San Joaquín” rotulado en negro. Se optó por recuperar tanto el dorado como el color original.

La restauración finalizó con el estuco de pequeñas faltas y desgastes, la reintegración cromática y la aplicación de un barniz protector, devolviendo así la imagen a su aspecto original y asegurando su preservación para el futuro.

Con esta intervención, la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana reafirma su compromiso con la conservación de su valioso patrimonio, garantizando su transmisión a las generaciones venideras.