Córdoba, Galerias

La Esperanza del Valle deslumbra Poniente con la dulzura de su belleza, glorificada por las manos de Manuel Jiménez

El vestidor Manuel Jiménez viene dejando su impronta desde hace años en virtud de la innata capacidad artística que emana de su inagotable creatividad, a través de sus expertas manos en el arte de vestir a la Virgen y esa sensibilidad con la que los genios están dotados por obra y gracia de la providencia.

El principal cometido de cualquier vestidor que se precie es realzar la belleza de la imagen sagrada a la que se viste, y no cabe ningún tipo de duda de que Manuel Jiménez lo consigue de manera constante a través de su innegable don para el arte de vestir a María.

Con motivo de la Onomástica de la Esperanza, la titular mariana de la Hermandad de la Sagrada Cena, la Virgen de la Esperanza del Valle ha estado expuesta a veneración, estando ataviada de manera sublime por el vestidor. Hasta aquel mágico emplazamiento se ha desplazado nuestro compañero Antonio Poyato, quien, como acostumbra, ha sabido reflejar la irradiante hermosura de la dolorosa de Poniente a través de su objetivo fotográfico.

La dolorosa de Miguel Ángel Jurado lleva tocado de encaje de Bruselas con aplicaciones de punta de aguja inglés, saya ejecutada por Mercedes Castro con los bordados de un antiguo palio sacramental del XIX, manto de bordado en aplicación que se hizo con diseño de fray Ricardo, remate de bolillo de oro en el manto realizado en Sevilla, cruz pectoral que donó la Hermandad del Tránsito con motivo de su primera salida profesional, ancla de joyería donada por la cuadrilla de costaleros y realizada por Rafael González Quesada y la Corona de hermanos Lama.

Además, porta toca sobremanto de encaje francés que fue donada por unos hermanos, pañuelo de encaje de Bruselas del XIX, rosario de perlas de agua dulce (Barrocas) y collar de perlas engarzadas en cuatro broches de plata con pedrería que fue realizado y donado por la familia Lesmes.

Así, Poniente ha vuelto a ser testigo de la dulzura de su Esperanza del Valle, vestida de manera exquisita, como acostumbra, por Manuel Jiménez, quien a buen seguro habrá compartido confidencias con la doloroso mientras conseguía realzar su incuestionable belleza a través de su don para vestir a María.