La Esperanza, invitada a la Magna de Córdoba de 2025

Al igual que ha sucedido con la presencia de la Paz y Esperanza y la O, cuya invitación ha sido confirmada oficialmente por ambas hermandades cordobesas, y a falta de oficializarse la presencia de la Esperanza del Valle -que todo apunta a que participaría en el acontecimiento junto con el paso de misterio de la cofradía del Jueves Santo- la invitación al evento que acogerá la ciudad de Córdoba el próximo mes de octubre a la Virgen de la Esperanza es todo un hecho, según fuentes cercanas a la hermandad de San Andrés. De este modo se confirma la noticia adelantada por Gente de Paz el pasado 20 de febrero.

La imagen de María Santísima de la Esperanza, segundo titular de la cofradía y primero de la misma por orden cronológico, fue ejecutada en 1946 por Juan Martínez Cerrillo, así como bendecida el 16 de febrero de 1947. La efigie, de candelero y algo menor del natural, fue encargada en agosto de 1946 con el fin de sustituir a una antigua titular de autoría anónima, talla completa y tamaño menor que el natural que pertenecía a Rafael Rodríguez Ortega, quien la cedía como titular a la cofradía para la celebración de sus actos principales.

Cabe recordar que enmarcado en los actos a celebrar en la Diócesis de Córdoba con motivo de la celebración del sexto centenario del rezo del Vía Crucis en Occidente, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba va a organizar, como acto central, un Magno Vía Crucis en el entorno de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, a priori presidido por el Obispo Demetrio Fernández, el próximo 11 de octubre.

Este Magno Vía Crucis comenzará con la presencia de las reliquias del Beato Álvaro de Córdoba, continuando con las diferentes imágenes que representarán las diferentes estaciones del Vía Crucis. En conmemoración del año Jubilar «Peregrinos de Esperanza», se realizará un acto con las diferentes advocaciones marianas de la ciudad que ostentan el honor de llevar el nombre de Esperanza o lo simbolizan. La procesión estará dividida en cuatro bloques argumentales, dedicados a las ocho estaciones concebidas por el Beato Álvaro de Córdoba, a corporaciones dominicas, a la que pertenecía el beato, a las quince estaciones del viacrucis de San Juan Pablo II y a las Esperanzas, como un guiño al Año Jubilar en curso.