La Esperanza Macarena recupera una estampa histórica con el manto de los Ángeles

María Santísima de la Esperanza ha estrenado este miércoles, 9 de septiembre, un nuevo cambio de vestimenta que devuelve a la actualidad una imagen estrechamente vinculada con la memoria histórica de la Hermandad de la Macarena. Para esta ocasión, la Virgen ha recuperado el manto de los Ángeles, una pieza de singular valor histórico de la que han llegado hasta nuestros días muy pocas referencias.

Un manto vinculado a los años posteriores al incendio de San Gil

La pieza está datada entre 1936 y 1942, un periodo especialmente trascendente para la corporación. El incendio que sufrió la iglesia de San Gil en julio de 1936 supuso la pérdida de prácticamente la totalidad de los mantos de camarín que pertenecían entonces a la Hermandad.

La escasez de documentación conservada en torno al manto de los Ángeles dificulta reconstruir su historia con precisión. No obstante, su presencia puede intuirse en una fotografía de 1942, tomada después del regreso de la Hermandad a la iglesia de la Anunciación, lo que proporciona una de las referencias conocidas sobre esta antigua pieza.

Su recuperación para vestir nuevamente a María Santísima de la Esperanza permite, por tanto, evocar una de las estampas que forman parte del patrimonio histórico y visual de la corporación, devolviendo protagonismo a un manto cuya memoria ha quedado vinculada a una etapa fundamental de la historia macarena.

La intervención realizada por José Antonio Grande de León

El estado y las posibilidades de utilización del manto fueron objeto de una intervención en 2024, cuando fue restaurado por José Antonio Grande de León. Uno de los trabajos desarrollados durante este proceso consistió en la restitución de su parte posterior, para la que se empleó el mismo terciopelo que presenta la zona frontal.

Gracias a esta actuación, la pieza pudo recuperar una visión completa desde cualquiera de sus ángulos, al tiempo que se ampliaron sus posibilidades de uso. La restauración ha permitido así poner nuevamente en valor un elemento patrimonial del que se conservan referencias históricas muy limitadas.

Una saya que conmemora medio siglo de la Coronación Canónica

Junto al manto de los Ángeles, la Esperanza luce la saya conmemorativa del 50.º aniversario de su Coronación Canónica, realizada en 2014 por el taller de bordados Charo Bernardino.

Se trata de una obra en la que confluyen el bordado tradicional, el antiguo y técnicas más novedosas, mediante una ejecución que combina diferentes puntos y distintos tipos de hilos empleados en el característico bordado en oro a realce sevillano.

La indumentaria de la Virgen incorpora también la toca de rombos realizada por Francisco Carrera Iglesias en 2008, una recreación de la pieza que Juan Manuel Rodríguez Ojeda ejecutó a comienzos del siglo XX. El conjunto se completa con un tocado de punto de aguja.

La corona de 1941 vuelve a acompañar a la Esperanza

Sobre las sienes de María Santísima de la Esperanza se encuentra la corona realizada en 1941 en la joyería de Salvio Miguel Dalmás. La pieza fue donada a la Hermandad por Miguel Gallego Aguilar, quien por entonces desempeñaba el cargo de consiliario de la corporación.

Entre las joyas que acompañan a la Virgen figuran asimismo las ofrendas efectuadas por la Hermandad de Consolación de Utrera y la Divina Pastora de Cantillana, incorporadas al ajuar que porta Nuestra Señora en este cambio de vestimenta.

De este modo, la Esperanza Macarena vuelve a presentarse ante sus hermanos y devotos con una imagen en la que adquiere especial protagonismo el manto de los Ángeles, una pieza cuya historia se remonta a las décadas centrales del siglo XX y que constituye una referencia de la memoria patrimonial de la corporación.

Este 9 de septiembre, la recuperación de este antiguo manto permite contemplar nuevamente a María Santísima de la Esperanza bajo una estampa evocadora de otro tiempo, recuperando para el presente una imagen histórica de la Macarena y devolviendo a esta pieza su lugar junto a la Virgen.


Fotos: Manuel Fernández Rando / Pablo Martínez