La Hermandad de la Esperanza de La Línea de la Concepción celebra este año 2026 el 75 aniversario fundacional. Son distintos los actos ya celebrados, así como los que quedan para llevar a cabo en torno a esta importante efeméride por parte de la corporación con sede canónica en la Parroquia de San Bernardo Abad.
Destaca de sobremanera la histórica procesión extraordinaria que protagonizará María Santísima de la Esperanza este 26 de septiembre por las calles de la ciudad gaditana, que estará acompañada tanto en su recorrido de ida como en el de vuelta por la Banda de Música del Maestro Infantes de Los Barrios, brillante formación campogibraltareña que acompaña a la dolorosa el Viernes Santo.
La corporación linense ha hecho público el recorrido oficial que realizará María Santísima de la Esperanza con motivo de su esperada Salida Extraordinaria, enmarcada en los actos conmemorativos de su 75 aniversario fundacional.
La ilusionante jornada se articulará en dos momentos diferenciados, teniendo como epicentro los emblemáticos Jardines Saccone, enclave histórico y característico de la ciudad linense hasta donde se trasladará la dolorosa por la mañana para presidir un Solemne Eucaristía y un acto de veneración antes de emprender el regreso hacia el barrio de San Bernardo por la tarde-noche.
Traslado matutino y Santa Misa en los Jardines Saccone
Los actos darán comienzo a las 09:00 horas con la salida de la Santísima Virgen en su espléndido paso de palio desde su casa hermandad de la calle Gaucín, a escasos metros de la Parroquia de San Bernardo Abad, sede canónica de la hermandad. La procesión de ida recorrerá las calles de la ciudad hasta alcanzar los Jardines Saccone a las 13:00 horas, momento en el que se dará comienzo la Santa Misa.
Una vez finalizada la eucaristía, la imagen de María Santísima de la Esperanza quedará expuesta en veneración para todos sus fieles y devotos en dicho enclave hasta las 19:00 horas.
- Itinerario de ida (Salida – 09:00 h: Gaucín, Gómez Ulla, Gibraltar, Mateo Inurria, Plaza de Toros, Clavel, Sol, Padre Junco, Santuario de la Inmaculada, Duque de Tetuán, Lope de Ayala, Salvador Dalí, Avenida España, Avenida del Mar, Juan Mesa, Serrano y Jardines Saccone (en torno a las 13:00h).
Procesión triunfal de regreso a San Bernardo
A las 19:00 horas se iniciará la procesión de vuelta desde los Jardines Saccone. El cortejo transitará por un extenso recorrido pensado para reencontrarse con el centro de la ciudad y el corazón de su barrio, antes de realizar la entrada en la casa de hermandad a las 00:00 horas.
- Itinerario de vuelta (Salida a las 19:00h): Jardines Saccone, Juan Mesa, Serrano, Avenida del Mar, Avenida España, San Pablo, Sol, Clavel, Jardines, Menéndez Pelayo, Pavía, Conil, Avenida América, Olvera, Plaza del Agua, Cáceres, Padre Vitoria Molina, Gaucín y Casa Hermandad (00:00h).

Llamamiento a la ciudad
Desde la Junta de Gobierno se ha hecho una invitación formal a todos los vecinos y cofrades de La Línea de la Concepción, así como cofrades de otros lugares, para sumarse a esta jornada histórica de fe y devoción. Asimismo, la corporación ha informado que a través de sus canales oficiales irá dando a conocer el resto de actos y eventos que completarán la programación de un día tan señalado para la hermandad.
De esta manera, una de las grandes devociones marianas no solo de la ciudad, sino de toda la provincia de Cádiz, procesionará por sus calles en la que se espera que sea la gran cita cofrade, fuera de la Semana Santa, del Campo de Gibraltar de este año. Una oportunidad única para que los cofrades de los cuatro puntos cardinales de nuestra geografía conozcan uno de los grandes tesoros que alberga la ciudad gaditana.
Los actos
En lo que se refiere a los actos de este 75 aniversario fundacional, la corporación de San Bernardo ha planteado distintos actos que se vertebran en tres ejes: formación, caridad y cultos.
Se han programado, en relación a la formación, cuatro mesas redondas, de las cuales una ya tuvo lugar el pasado 20 de febrero en torno a la cuaresma, además de una interesante disertación del director espiritual de la cofradía hacia los costaleros de ambas cuadrillas. El próximo 13 de mayo en la Parroquia de San Bernardo será la segunda mesa redonda, con el tema «María, modelo de fe, virtud para los fieles.» La tercera mesa redonda tendrá como temática «La cruz, signo de amor, salvación, entrega y esperanza», quedando la fecha por determinar, si bien se ha desvelado que será en el mes de septiembre. El 14 de diciembre se celebrará la cuarta mesa redonda, bajo el lema «la Esperanza por la venida del Salvador.»
En cuanto a la caridad, se llevarán a cabo diferentes actos y eventos solidarios para buscar la participación y hacer brillar el lado más solidario de los hermanos. El 14 de mayo tendrá lugar una merienda solidaria a favor del Hogar Marillac en la Asociación de Vecinos de la Esperanza.
Finalmente, en lo que se refiere a cultos, el día 6 de junio ambos titulares de la cofradía linense salieron a la calle en Rosario hasta el Hospital Comarcal de La Línea, recordando los viejos tiempos en los que la hermandad transitaba frente al centro hospitalario cada Viernes Santo, cuando se encontraba situado en la Avenida Menéndez Pelayo, antes de ser trasladado a su actual emplazamiento, en la calle Gabriel Miró. Hasta allí se desplazará tanto el Santísimo Cristo del Amor como María Santísima de la Esperanza en parihuela, permaneciendo todo el día hasta las 19:00h, cuando se retornará a la Parroquia de San Bernardo. Destaca, además, que en el itinerario de vuelta se hará visita a la Parroquia del Carmen, sede canónica de la Hermandad del Cristo del Mar, recordando la salida extraordinaria que tuvo lugar en el 50 aniversario de la hermandad, en el año 1997.
Como se explicaba anteriormente, será el sábado 26 de septiembre cuando la Virgen de la Esperanza recorra las calles de La Línea en procesión extraordinaria, en su paso de palio, para deleite de los cofrades linenses, conmemorando así estos tres cuartos de siglo de historia. Partiendo por la mañana desde su casa hermandad, se visitará el Santuario de la Inmaculada, donde habita la Patrona y Alcaldesa Perpetua de la ciudad. Además, la dolorosa linense presidirá una Solemne Eucaristía en los Jardines Saccone, quedando expuesta a veneración hasta las 19:00h, cuando emprenderá su camino de vuelta a San Bernardo. Tanto a la ida como a la vuelta, será la Banda de Música del Maestro Infantes de Los Barrios la que brinde sus acordes tras la bellísima dolorosa de San Bernardo.
Finalizarán los actos el 18 de diciembre, día de la Onomástica de la Esperanza, con una Solemne Eucaristía a modo de clausura de esta ilusionante efeméride.
El cartel

Realizado por el artista malagueño Javier Soriano, ilustra tanto al Santísimo Cristo del Amor como a María Santísima de la Esperanza. El crucificado de Manuel Hernández León aparece en una estampa conmovedora, dirigiendo la mirada frontalmente al espectador. Por su parte, la dolorosa que tallara Luis Ortega Brú y que restaurara Fernando Aguado se puede contemplar ataviada de reina, a medio perfil.
Javier Soriano, joven artista malagueño de 28 años, posee estudios en el taller de Salvador Campos Robles y en la Escuela de Arte San Telmo, habiendo realizado carteles para distintas cofradías de la capital de la Costa del Sol, como la Salud, Zamarrilla o el Rocío, entre otras.
El logotipo
En lo que se refiere a la realización del logotipo, se compone por un corazón, representando tanto al Amor como a la Caridad, y recordando los corazones verdes que quedan para el recuerdo como un elemento simbólico cuando la Esperanza estaba restaurándose por motivo del incendio sufrido en 2022. Igualmente, se puede aparecer el ancla simbolizando la advocación de la dolorosa. Su tono es rojo porque, pese a relacionarse tradicionalmente con el Amor de Cristo, entendemos al Amor y la Esperanza como una simbiosis. Además, aparece el número 75, en relación a la efeméride celebrada. Para terminar, una cruz simbolizando la presencia de Cristo.

El Santísimo Cristo del Amor

El primer titular cristífero que tuvo la Hermandad de la Esperanza tras su fundación fue la imagen del Santísimo Cristo del Amor que tallara Antonio Bejígar en el año 1986, siendo donada por D. Manuel Matías. Se trata de una imagen de tez morena que refleja la brutalidad de la crucifixión, y que dirige la mirada hacia el frente. La corona de espinas, hundida en su cabellera de pelo natural, reflejaba el sufrimiento padecido. Posee paño de pureza de tela. Aspectos relacionados con su fisonomía y estructura, que no garantizaban la seguridad en su salida procesional, obligaron a la junta de gobierno a sustituir la imagen, que se encuentra actualmente en la Capilla de Nuestra Señora de Fátima de Los Barrios, donde procesiona en Vía-Crucis cada Miércoles Santo.
El Santísimo Cristo del Amor actual es un portentoso crucificado, tallado en madera de cedro, obra del imaginero sevillano Manuel Hernández León, al que le fue encargado en febrero del año 1993. Fue bendecida y procesionó por primera vez el Viernes Santo en el año 1995, llevando ya a Santa María Magdalena a sus pies desde sus inicios. El crucificado, que vino a sustituir al anterior, inclina su cabeza hacia la derecha, dirigiendo
su mirada serena hacia la Magdalena, arrodillada en el suelo. Esta inclinación hace que la cabellera caiga por el hombro derecho y que la oreja izquierda quede ligeramente visible. El hombro izquierdo, descubierto de cabello, muestra la terrible herida de haber sostenido la cruz en su camino al Calvario por la Vía Dolorosa. La frente, ensangrentada, muestra heridas punzantes de la corona de espinas, que dejan regueros de sangre cayendo por el rostro de la imagen. La boca, entreabierta, permitiendo ver la dentadura, ya indica el momento bíblico que se representa, el de las Siete Palabras de Jesucristo, es decir, las últimas afirmaciones que el Salvador expresó verbalmente antes de expirar en la cruz. Destaca la precisión anatómica que le otorgó Hernández León al crucificado, así como la docilidad y ternura en la mirada pese a lo terrible del momento de la crucifixión que representa. Llama poderosamente la atención el detalle con el que se encuentran talladas las venas de los brazos y cuello, así como las costillas y el abdomen, que quedan muy marcados Las rodillas se encuentran muy heridas y ensangrentadas, fruto de las tres caídas de Jesús en su camino a la cruz.
La talla del crucificado posee una imponente envergadura, con un tamaño de 1,70 cm. aproximadamente, quedando fijado a la cruz por tres clavos: uno en cada muñeca y uno clavando ambos pies. Posee paño de pureza tallado y anudado en la cadera izquierda de la imagen, y corona de espinas, también tallada. La barba, con los rizos ligeramente gubiados, es bífida, siguiendo el modelo de la Sábana Santa de Turín. La cruz arbórea, tallada en madera de pino, queda rematada en su parte superior por la tablilla con la inscripción INRI (Iesus Nazarenum Rex Iudaeorum, Jesús Nazareno Rey de los Judíos).
Desde la Semana Santa de 1995 comenzó a procesionar sobre un paso de misterio adquirido a la Hermandad del Perdón de San Fernando, siempre acompañado desde aquel entonces por la imagen de la Magdalena, representando el Calvario. En el año 2006 se incorporó al misterio el soldado romano con la lanza y la esponja mojada en vinagre. El Viernes Santo de 2012 se adquirió un nuevo paso que cobijó al Cristo del Amor hasta la
Semana Santa de 2017. Ese Viernes Santo se estrenó la primera fase del actual paso de misterio, que está siendo tallado por el taller de Carpintería Religiosa de Guillena. Se trata del único crucificado de la ciudad que procesiona acompañado por un misterio iconográfico. Una iconografía que, además, apenas está representada a nivel andaluz de esta manera, con un misterio que simbolice el momento bíblico.
Se compone por las imágenes de Santa María Magdalena y el soldado romano que ofrece la esponja mojada con vinagre y clavada sobre una alanza que éste acerca a Cristo. Así, se representa el misterio de la quinta de las Siete Palabras que pronunció Cristo antes de morir, en la que le expresa: “Tengo Sed”, y tal y como aparece recogido en la Santa Biblia, un romano le da vinagre de beber.
Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed. Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: “Todo se ha cumplido”, e inclinando la cabeza, entregó su espíritu”. (Jn. 19, 28-30).
María Santísima de la Esperanza

María Santísima de la Esperanza es una bella dolorosa de candelero realizada por el insigne imaginero nacido en San Roque Luis Ortega Brú, uno de los grandes artistas de la madera del siglo XX. Fue tallada en el año 1951 por Ortega Brú. Un desafortunado incendio en el año 1960 debido a una vela demasiado cercana a la Virgen de la Esperanza provocó graves daños en su rostro y manos. El propio imaginero sanroqueño se ofreció a restaurar a la dolorosa de forma totalmente desinteresada.
Fue en 1986 cuando la dolorosa partía a Sevilla, a los talleres de Manuel Hernández de León. Quien unos años hiciese al actual Cristo del Amor, tenía el encargo de restaurar la imagen de María Santísima de la Esperanza para su conservación y cuidados. En esta intervención, el tallista sevillano se encargó tanto de restaurar aspectos ergonómicos dela dolorosa, como los de realizar y forrar un nuevo candelero, retallar la cabeza, adaptar los brazos o reforzar el cuerpo; hasta cambios más estéticos como la policromía del rostro y la cabeza, adaptar los ojos o añadir lágrimas de cristal en el rostro de la Madre de Dios. Dicha intervención tuvo un precio de 65.000 de las antiguas pesetas. Tras esta intervención, María Santísima de la Esperanza volvió a su barrio en una simple parihuela donde decenas de fieles la esperaban con ilusión.
La figura de María Santísima de la Esperanza tiene una gran presencia en le panorama cofrade linense. Fue en 1993, el sábado anterior al sábado de pasión, cuando se realizó la I Exaltación en Honor a María Santísima de la Esperanza, acto que se sigue realizando hasta el día de hoy. Otra fecha importante fue en el año 1997, donde, debido a la celebración de los 50 años de la primera salida procesional de la dolorosa, entre los actos celebrados, el Excmo. Ayuntamiento de La Línea de la Concepción le concedió a María Santísima de la Esperanza una plaza en su honor, a lado del, en ese momento, hospital municipal. Es tal la devoción de María Santísima de la Esperanza en la Ciudad de La Línea que un instituto de educación secundaria lleva su nombre.
Fue en 2006 cuando la Agrupación de Protección Civil de La Línea de la Concepción fue amadrinada por María Stma. de la Esperanza, por ello la dolorosa ostenta la medalla de oro de esta agrupación.
Fue en la mañana de un 28 de Mayo del 2022 cuando llegó la desafortunada noticia de que un incendio en el camarín de María Santísima de la Esperanza había calcinado la imagen. Pese a las desesperadas acciones llevadas a cabo por un grupo de vecinos para aliviar el fuego sobre la talla, no se pudo hacer nada para salvarla. Se desconoce el motivo del trágico suceso. Ante tal desgracia, la Junta de Gobierno del momento, dirigida por N.H.D. Juan Isidoro Gómez Moya, citó en cabildo extraordinario a los Hermanos para exponer la propuesta de restauración de el licenciado en Bellas Artes, D. Fernando Aguado Hernández, escultor el cual expuso un informe donde exponía la posibilidad de rehabilitar a la dolorosa. Fueron meses de espera hasta que un año y medio después, se anunciase un triduo extraordinario en honor a María Santísima de la Esperanza, que comenzaría con un rosario de la aurora el día 16 de Diciembre, y continuaría los días 17 y 18 para celebra la reposición al culto de la imagen. El 16 fue sin duda el día más emotivo, por el reencuentro de la Virgen con sus devotos y el homenaje a el artífice de tal reto, Fernando Aguado.
La advocación de la «Esperanza» es una de las más arraigadas de la religiosidad popular de nuestra tierra, y se refiere al tiempo en el que la Virgen María espera el nacimiento del Salvador, que se encuentra en su vientre, poco tiempo antes de dar a luz. Su Onomástica se celebra cada 18 de diciembre. María Santísima de la Esperanza es una de las grandes devociones marianas de La Línea de la Concepción.
Luis Ortega Bru nació en San Roque (Cádiz) en 1916. Desde joven mostró talento para la escultura, estudiando en la Escuela de Artes y Oficios de La Línea de la Concepción y, más tarde, en la Escuela de Artes Aplicadas de Sevilla bajo la tutela de Juan Vassallo. Su vida estuvo marcada por la Guerra Civil, durante la cual fue encarcelado y condenado, experiencias que sin duda influyeron en el dramatismo y la fuerza de su obra. En 1944 se trasladó a Sevilla, donde su carrera empezó a despegar. A lo largo de su vida, también residió y trabajó en Madrid por varios años, exponiendo en diferentes salas y participando en certámenes internacionales, antes de regresar definitivamente a Sevilla en 1978.
A lo largo de su carrera, Ortega Bru recibió numerosos reconocimientos por su trabajo, como el Primer Premio Nacional de Escultura por su obra «La Piedad» en 1952. Sin embargo, su obra más importante y por la que es más conocido es el misterio de la Hermandad de Santa Marta de Sevilla, que talló en 1953. Este conjunto, del que el propio autor dijo que «fue Dios quien lo hizo a través de mí», es considerado uno de los máximos exponentes de la imaginería neobarroca. Gracias a esta obra, fue galardonado con la Encomienda de Alfonso X El Sabio y la obra fue declarada de interés nacional.
Además del misterio de Santa Marta, el imaginero gaditano dejó un extenso legado en la Semana Santa sevillana y en otras ciudades. Entre sus creaciones más destacadas en Sevilla se encuentran el Cristo de la Misericordia para la Hermandad del Baratillo (1950), así como el misterio de Jesús del Soberano Poder para la Hermandad de San Gonzalo, del que talló el titular en 1975 y otras figuras secundarias. También realizó importantes trabajos para la Hermandad de Monte-Sión, destacando el Cristo de la Salud, y se encargó de gran parte del apostolado de la Hermandad de la Cena. En Jerez de la Frontera, es autor de importantes conjuntos como el del Descendimiento (1957) y varias figuras del misterio de la Cena, incluyendo el Señor (1967). En Cádiz, talló el Cristo del Perdón (1981) y su misterio. Para Córdoba, en una de sus últimas obras, realizó a Nuestro Padre Jesús del Silencio (1982). En Huelva, es autor de las figuras del misterio de la Oración en el Huerto, y en Málaga, esculpió a Nuestro Padre Jesús de la Pasión (1977) y el misterio del Descendimiento (1977-78). En nuestra ciudad, La Línea de la Concepción, alberga varias de sus obras más queridas, como María Santísima de la Esperanza, titular de nuestra hermandad, que fue gubiada en el año 1951, la Inmaculada Concepción (1954), patrona de la ciudad, y la Virgen de las Angustias (1954), considerada una de sus mejores obras.
Luis Ortega Bru falleció en Sevilla en 1982. A título póstumo, recibió numerosos homenajes, como la designación de una plaza en Sevilla con su nombre y el nombramiento de Hijo Predilecto de su San Roque natal. Su obra se distingue por un estilo personal y dramático que le convirtió en una figura clave de la imaginería religiosa del siglo XX, dejando una huella imborrable en el patrimonio artístico.
El paso de palio
Cada Viernes Santo, María Santísima de la Esperanza sale a las calles linenses a bendecir a sus fieles y devotos, entronizada en su paso de palio, destacando por su majestuosidad y belleza.
Techo de palio y bambalinas
El techo de palio, bordado en oro sobre terciopelo verde, presenta una pintura central, donde se observa el cielo azul, repleto de ángeles y querubines; en el centro, una paloma blanca, emulando al Espíritu Santo, junto a ella, una ráfaga de luz y en la parte inferior, los ángeles presentan diversos elementos sobre la realeza de María, como una réplica de su corona. También presentan otros elementos ligados a la Hermandad, como una vara de plata o una vela rizada.
En cada esquina presenta una pintura oval de cada uno de los evangelistas (Juan, Marcos, Lucas y Mateo), la presencia de estos cuadra más si cabe cuando el Santísimo Cristo del Amor llevaba una escultura de cada evangelista en su paso de misterio, que, a posteriori cuando se cambió de paso, pasaron al camarín de María Santísima de la Esperanza. Tristemente se perdieron en el incendio del 28 de Mayo de 2022; pero se entiende el esfuerzo de la Hermandad por ligar la figura de María a la de los 4 evangelistas. Todas las pinturas fueron realizadas por el pintor linense Pepe Gallego. Estas 5 obras se entrelazan mediante motivos, mayoritariamente florales, realizados en hilo de oro y diferentes técnicas, dando lugar a una estampa única que, centra su atención al centro de la obra resaltando el gloria central; en la parte frontal y trasera, se encuentran las frases «Esperanza nuestra» y «Salve Regina» como letanías a la Madre de Dios.
El techo de palio fue realizado por el taller de bordados de la Hermandad, compuesto por varios hermanos y dirigido por Jorge Birkinshaw, artífice del diseño.

Mientras tanto, las bambalinas, obra también del propio talle de bordado, se componen de, en la parte frontal y trasera, una bambalina central más amplia, y dos más estrechas a cada lado; siguiendo los motivos florales del techo de palio, en su borde presentan líneas rojas y maya dorada, culminando el filo en bellotas doradas. Las laterales, compuestas por 5 bambalinas a cada lado, son iguales que las frontales exteriores. Todas las bambalinas están coronadas por elementos de crestería, haciendo que la parte superior del palio se vea de color plateado. En la parte central frontal, encontramos un ancla coronada rodeadas de hojas de laurel, simulando el primitivo escudo de la Hermandad, y en la central trasera, la crestería presenta la mitra de San Bernardo Abad, cruzado por un báculo y un ancla.

Respiraderos
Cubriendo la mesa del paso, los respiraderos del palio de María Santísima de la Esperanza aportan al paso de Palio un toque de esplendor que une la funcionalidad necesaria para el bienestar de sus costaleros y la elegancia y representatividad propias de la Madre De Dios.
Se trata de unos respiraderos cincelados, pulidos y plateados, diseñados y realizados por el taller de Orfebrería Mallol de Sevilla. En el frontal encontramos una capilla central donde se encuentra una réplica de la Inmaculada Concepción, patrona de La Línea y también obra de Luis Ortega Brú, como nuestra dolorosa. Además, a cada lado de la capilla central, dos capillas laterales con flores corpóreas. Todo esto sumado a dos cartelas a cada lateral, completando el respiradero frontal. El trasero consta de medio paño y en su centro madera vista para facilitar la caída del pollero del manto procesional. En cuanto a los respiraderos laterales, 5 cartelas en plata, con acabado curvo en la parte inferior, ornamentadas con un ángel dorado en la cúspide inferior de la curva, además de las diferentes simbologías de las letanías lauretanas en color dorado situadas en el centro de cada paño, haciendo que cada una sea diferente. Como última aclaración, de las cartelas ente paños, cuelgan borlones, además que de las maniguetas del paso.

Manto de salida
Cuando pasa la Esperanza, es bella hasta su marcha… Hilos de oro sobre terciopelo verde, con detalles azules, morados y rojos, de forma que cae de las sienes de María Santísima de la Esperanza, dejando una bella imagen que presenciar para su promesa y fieles.
Diseñado por Jorge Birkinshaw y realizado en el taller de bordados de Nuestra Hermandad, presenta en la zona central un ancla, aunque más concretamente un ánfora, símbolo de la esperanza. Esta realizado sobre terciopelo verde, una tonalidad más oscura que la del techo de palio, de forma que así en conjunto, juega con los diferentes tonos de verde. Alrededor de dicha ánfora, se observan como diferentes motivos ornamentales, terminados en espirales o flores. Las flores que encontramos son de tonos morados, azules o rojos, aportando color al conjunto. También se observan unos lazos morados, en la zona superior e inferior, enlazando algunos de estos decorados previamente dichos. A medida nos acercamos a la parte superior del manto, observamos que, por acercarse a la Santísima Madre de Dios, el diseño se hace más sofisticado y simple, de forma que las decoraciones son más pequeñas y finas, aportando un efecto único, además, sobre estas va la toca sobremanto, que va a juego con la obra y está realizada en maya de oro simple, para así dejar ver el terciopelo verde. Alrededor de todo el filo vemos como se repite el patrón de flores doradas, que delimitan toda la obra, culminando el manto en encaje dorado por todo su filo.
Una vez apoyado en el paso de palio, el efecto deseado se cumple, pues destaca la simetría del manto, observando un elemento central en la zona inferior, similar a un cáliz, bajo en ancla. De ahí salen dos paños dorados que dirigen las decoraciones hacia la parte inferior. Por otro lado, sobre el ancla central, encontramos dos grandes masas doradas que dirigen hacia los lados, de manera ascendiente las decoraciones que salen de estas; por ello cabe a destacar que los elementos más voluminosos son los encargados de darle direccionalidad a los elementos más finos y detallados. El manto presenta elementos muy significativos como las flores, tanto individuales como agrupadas, los lazos y paños y dos decoraciones animadas con lenguas rojas y ojos, dando la sensación de que fuesen una especie de animal, resaltando entonces más si cabe que la obra fue inspirada en elementos naturales.
El proyecto acabó en el año 2007, cuando cayó de las sienes de María Santísima de la Esperanza por primera vez, pero la mala fortuna de ese año, transformada en lluvias, imposibilitó realizar por completo la estación de penitencia, por lo que se tuvo que volver a la casa Hermandad. Ese año tuvo lugar un gesto muy recordado en nuestra Cofradía, pues, pese a la lluvia, decenas de devotos y fieles de María Santísima de la Esperanza, se despojaron de sus abrigos y acercaron sus paraguas para así proteger el recién estrenado manto.

Otros elementos
El palio de María Santísima de la Esperanza se completa junto a las jarras, la candelería, los faldones, candelabros de cola y los varales:

Jarras
Juego de 6 jarras grandes y 8 violeteros, realizados por el taller de Orfebrería Andaluza, Manuel de los Ríos
Candelería
El juego se compone de 74 candeleros de diferentes alturas, yendo desde los 35 hasta los 90 centímetros. Realizados en el taller de Orfebrería Andaluza, Manuel de los Ríos.
Candelabros de cola

Realizados por el taller de Orfebrería Andaluza, Manuel de los Ríos. Se tratan de dos candelabros de cola, situados a cada lado el manto; presentan 12 luces con guardabrisas y coronitas. En el diseño se observan como son unos ángeles los que ostentan los tubos que componen los mismos y terminan en luces o flores en orfebrería.
Varales

Conectando el palio con el techo de palio, su base, similar a una jarra, presenta el antiguo escudo de la hermandad (ancla coronada rodeada de laureles). Cada uno de ellos es rematado en su cima por un pirindolo. Algunos fueron donaciones privadas y así se señalan con una placa grabada.
Faldones

En terciopelo verde, en la actualidad los laterales se encuentran lisos, aunque exista un proyecto de bordado de los mismos. Tanto el faldón frontal como el trasero se encuentran bordados. El frontal presenta una representación de la anunciación a María y a su lado flores ornamentadas como en las capillas laterales de los respiraderos frontales. Conectan estos elementos al borde de los faldones una serie de elementos florales bordados en oro.
Reseña histórica

Los orígenes de la Hermandad se remontan al año 1947, en este año la Cofradía del Stmo. Cristo del Mar, erigida canónicamente en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen en el barrio de la Atunara y nombrada Sacramental Hermandad desde el año 1949. Decide sacar en procesión a la actual talla de la Virgen del Carmen sin el Divino Niño y revestida de dolor, formando un pequeño misterio, un calvario. El manto que lucía la Stma. Virgen era de color negro pero realmente deslumbraba como Esperanza. El principal artífice de que se produjese este hecho fue el Capellán del hospital y Párroco de la Parroquia de El Carmen, el Rvdo. Padre Justo Martínez.
La Sacramental Hermandad del Cristo del Mar era la responsable de celebrar un Vía Crucis por el famoso barrio linense de la Atunara durante la tarde-noche del Viernes Santo, y durante dos años lo hace con el Stmo. Cristo del Mar y la Virgen del Carmen engalanada como Esperanza en un mismo paso formando el ya mencionado calvario.
Fue en el año 1949 y debido a distintos problemas surgidos con miembros de la Parroquia del El Carmen, cuando se funda oficialmente esta Cofradía, eligiendo como su primer Hermano Mayor a D. Guillermo Veneroni Recio. Efectuó su primer desfile procesional ese mismo año con el nombre de Santo Crucifijo de la Salud y Nuestra Señora de la Esperanza, los titulares seguían siendo el Stmo. Cristo del Mar y la Virgen del Carmen.
En el año 1950, la ya nueva Hermandad se pasó a denominar de modo oficioso como «Cofradía del Stmo. Cristo del Mar y Nuestra Señora de la Esperanza», ese mismo año se reunió la Junta de Gobierno y decidió encargar una nueva imagen de la Virgen al imaginero sanroqueño D. Luís Ortega Brú.
Durante el año 1951 cuando el Hermano Mayor D. Guillermo Veneroni Recio solicitó al Sr. Obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta en dicha fecha el reconocimiento de la Cofradía, de la cual ya tenía conocimiento, y durante los meses de Noviembre y Diciembre del año 1951 fue aprobada la solicitud pasando a titularse la Cofradía como Hermandad Sacramental o Cofradía del Santísimo Sacramento, Santo Cristo del Mar y Nuestra Señora de la Esperanza.
La nueva talla de candelero, una preciosa Virgen que comenzó a salir desde su propio trono desde una humilde capilla situada en el linense barrio de San Bernardo, justo donde se encuentra actualmente la Casa Hermandad, la calle Gaucín. La nueva talla de Nuestra Señora de la Esperanza iba al encuentro del Stmo. Cristo del Mar que seguía saliendo de la marinera capilla de El Carmen, y juntos desfilaban durante algunas horas.
En el año 1953 la Hermandad adquiere un nuevo paso acabado en nogal con canastilla de estilo renacentista, a una Hermandad jerezana. Debido al estado del paso hubo que restaurarlo el año siguiente. Esta adquisición estuvo en propiedad de la Hermandad hasta el año 1985.
Durante los años posteriores, la Hermandad recibió numerosas donaciones entre las que destacan el traje de torear de Juan García Mondeño para una saya de la Virgen en 1955. Ese mismo año dona su fajín de General, el Gobernador militar del Campo de Gibraltar y las Hermanas Adoratrices de Algeciras bordan el escudo de la Hermandad para el manto de María Stma. de la Esperanza en hilo de oro.
La Cofradía siguió funcionando hasta que en el año 1960 se produjo un hecho trágico para esta, una vela encendida demasiado cerca del manto de la Virgen provocó un incendio que afectó a la cara y manos de la talla. D. Luís Ortega Brú consternado por la noticia se puso inmediatamente en contacto con la Hermandad para proceder a la restauración de manera totalmente desinteresada. Después de este trágico suceso y gracias a la colaboración del imaginero sanroqueño la Hermandad pudo seguir adelante consiguiendo importantes logros durante la década de los 60. EL más significativo, la primera salida bajo palio de María Santísima de la Esperanza en el 1967.
Durante los años siguientes la Cofradía se separó del Stmo. Cristo del Mar, pasándose a denominar «Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza«. No posee la Hermandad documentación al efecto, por lo que no se sabe el año exacto en el que este hecho sucedió. Y la nueva corporación surgida tras la separación se erigió canónicamente en la Parroquia de San Bernardo Abad.

Ya en la primera parte de la década de los 80, la Hermandad empieza a adquirir piezas de orfebrería y un nuevo paso para María Stma. de la Esperanza y en estos años donan a la Cofradía una talla de crucificado realizada por D. Antonio Bejigar, es en el año 1986 cuando reciben la talla y procesiona junto a la Virgen de la Esperanza, la Hermandad pasa a denominarse Cofradía del Stmo. Cristo del Amor y Ntra. Sra. De la Esperanza. La talla del Stmo. Cristo del Amor, procesionó con la Hermandad hasta el año 1993. En la actualidad, la talla de Antonio Bejigar, se encuentra en un convento en la localidad gaditana de Los Barrios, Continúa procesionando en Vía Crucis por las calles de dicha Villa. Durante estos años y el principio de los 90, la Cofradía consigue completar el paso de palio.
En 1994, la Hermandad, encarga una talla del Stmo. Cristo del Amor al imaginero sevillano Manuel Hernández León, la imagen del crucificado acompañado de una talla de María Magdalena, también obra de Hernández León, procesionan desde el año 1995, concretamente un 14 de Abrel, en un paso de misterio adquirido a la Hermandad del Perdón de San Fernando. En su primera salida procesional, la cofradía no contaba con una cuadrilla lo suficientemente grande como para procesionar, por lo que acudieron pidiendo costaleros a la Hermandad de Jesús Cautivo y Rescatado «Medinaceli», que procesiona en La Línea el Miércoles Santo, y fue ya para la Semana Santa de 1996 cuando contaron con cuadrilla propia, en su mayoría, vecinos del barrio de San Bernardo.
El año 1997 fue muy importante para esta Cofradía debido a la celebración de los actos del 50º aniversario de la primera salida procesional de Mª Stma. de la Esperanza. Dichos actos culminaron con la procesión del paso de palio por las calles de San Bernardo y la Atunara, fue un momento de gran emoción cuando en la plaza de la iglesia de El Carmen se produjo el encuentro de la Virgen del Carmen y la Virgen de la Esperanza, colaboraron en este acto costaleros de todas las hermandades de la Línea. Durante la procesión tuvo lugar la inauguración de una plaza a la que el Excmo. Ayto. de La Línea de la Concepción puso el nombre de María Stma. de la Esperanza.





