Un año más volverá a reproducirse la escena, cuando el próximo 7 de septiembre, Nuestra Señora de Villaviciosa Coronada, atraviese el cancel de su ermita para cumplir con su tradición anual y recorrer en procesión la distancia que la separa de la Parroquia de la localidad a la que da nombre, donde permanecerá hasta el primer Domingo de Octubre. Y lo hará acompañada musicalmente por la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza de Córdoba, que interpretará un selecto y clásico repertorio donde predominan las marchas de gloria, cordobesas y eucarísticas.
Dentro del magnífico repertorio que desarrolla en cada una de sus intervenciones la formación cordobesa este año se rendirá un sentido homenaje al compositor recientemente fallecido Pedro Morales. Así lo ha confirmado la banda mediante un menaje difundido a través de sus medios oficiales de información en el que ha anunciado este gesto que de algún modo viene a reconocer el gran legado dejado por este insigne creador para la música procesional.
Cabe recordar que hace tan sólo unas semanas fue certificada la relación entre ambas entidades en virtud de la renovación del compromiso existente que las une en una perfecta simbiosis, y que la excelente formación cordobesa anunció públicamente a través de sus redes sociales, permitiendo de este modo se inunde esta población cordobesa de ese sabor inconfundible que destila una de las formaciones musicales con un repertorio más cuidados de cuantos componen el universo cofrade.
La leyenda sitúa la aparición de la imagen en la villa portuguesa de Vila Viçosa, en el frondoso y fértil Alentejo portugués, en la segunda mitad del siglo XIV. Tras decaer el culto a esta imagen aparecida, un vaquero de nombre Hernando traslada a tan celestial Señora a nuestra tierra. Emplazada en la ermita de la sierra de las Gamonosas, actual emplazamiento del pueblo de Villaviciosa cuyo nombre tomó de la venerada Virgen, Córdoba la hizo suya. El Cabildo Catedralicio y el Municipal comparten su patronato. Es traída y devuelta en veintidós ocasiones desde allí hasta la ciudad y viceversa. Definitivamente es entronizada en 1698 en nuestra S. I. C. En el pueblo serrano, se venera desde 1763 una copia de la misma que fue coronada canónicamente en 1988.





