La Estrella deslumbra a Málaga con sones cordobeses

Pasadas unas semanas desde que concluyó la semana de Pasión, es buen momento para comenzar a realizar análisis en frío de detalles que han acaecido en la Semana Santa de nuestra tierra. Son muchos los momentos dignos de destacar, chicotás interminables, encuadres que convierten el tránsito de una Hermandad por algún punto en concreto del recorrido en un lienzo vivo de la Pasión, marchas interpretadas tras una imagen sagrada con tal sentimiento que permiten conmover el alma de cualquier cofrade.

Uno de esos momentos que brilló con luz propia fue el paso de la Banda de Música de la Estrella de Córdoba por Málaga el Domingo de Ramos. El espléndido nivel de la formación de la Huerta de la Reina tras el trono de Dolores y Esperanza, titular mariana de la Hermandad de Humildad y Paciencia, valió para que una ciudad tan acostumbrada a una exquisita calidad musical, como lo es la capital de la Costa del Sol, reconociera el buen hacer de la banda de la Estrella.

La formación dirigida musicalmente por Matías de la Fuente llevó a Córdoba por bandera como siempre que interpreta su música fuera de sus frontera, y volvieron a hacer sonar marcha, en esta ocasión, en el Domingo de Ramos malagueño tras el trono de Dolores y Esperanza. Por ejemplo, la archiconocida «Saeta Cordobesa», de Pedro Gómez Laserna, así como «Al Cielo vuestra Estrella» de Rafael Wals, «Virgen del Socorro» de Enrique Báez o «Lágrimas y Desamparo» de Francisco Melguizo. De igual forma, sonaron composiciones de hasta otras tres provincias, en un derroche de riqueza de repertorio, sonando marchas granadinas como «Mi Amargura» o «Concha», ambas de Víctor Ferrer, otras sevillanas como «Coronación de la Macarena» de Pedro Braña o «Virgen de los Negritos» de Pedro Morales, así como, por supuesto, malagueñas como «Dolores y Esperanza» de Sergio Bueno, dedicada a la titular mariana de la corporación, y «Reina de San Vicente», de José Antonio Molero.

Fueron muchos los momentos que sobresalieron de la larga estación de penitencia de la joven corporación malagueña, aunque quizá resulte conveniente reseñar en la calle Ancha del Carmen cuando sonó la «Salve Marinera» , cantada, ya caída la noche del Domingo de Ramos malagueño, con la magnífica interpretación de la banda cordobesa, así como el momento de la salida, donde se enlazó el Himno Nacional con «Dolores y Esperanza», lo que provocó que el público presente en la abarrotada plaza rompiera en aplausos, dando comienzo una esplendorosa jornada para la Cofradía de Humildad y Paciencia, que pudo quitarse la espinita del pasado año, cuando no pudo realizar estación de penitencia, todo ello a los magníficos sones de la banda de la Estrella, que volvió a pasear muy alto el nombre de Córdoba por Málaga.