Portada, Sevilla

La Expectación de la Virgen se hizo Gracia en San Roque

La Dolorosa presidió el altar mayor en los días de su Festividad, y así lo refleja el espléndido trabajo fotográfico de Benito Álvarez

Cinco Esperanzas tiene la ciudad de Sevilla, tan similares en la representación inmejorable de la virtud Teologal más presente en el ser humano, pero a la vez tan distintas en los matices y en las peculiaridades de su hechura artística.

No obstante, solo una de ellas nos invita a rezar con su simple nombre el Ave María: «Dios te salve María, llena eres de Gracia (…)». Así comienza la oración a la Virgen y así nos recibe la Dolorosa de San Roque en la Plaza de Carmen Benítez.

María se reviste de Gracia y Esperanza para enfundarnos de la fuerza, el espíritu y la fe del Dios Uno y Trino, que se hizo hombre a través del Hijo y bajó a la Tierra para salvar a la Humanidad.

Estampas de la Veneración a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza. Fotos: Benito Álvarez.

Y quedará tiempo para el cofrade, claro que sí. Quién no se detiene con los detalles del elegantísimo altar en el que se venera a la Señora, o en las delicadas flores, en el oro de la orfebrería, en la plata de la peana, en los bordados, en la corona … Hay tanta obra de arte en la fotos que nos regala Benito Álvarez en la magnífica presentación que se adjunta, que es difícil no asombrarse de la hermosura del conjunto.

Pero nada es comparable con la belleza Pura y Bendita de María. La Señora de San Roque mira con la dulzura y el cariño de una Madre a los Hijos que van a verla, que le dicen guapa, que le rezan y le dan gracias. Nada hay con pararse ante ella y mirar sus ojos llenos de caridad y amor para que las tribulaciones sean mucho más livianas.

Ya lo decía San Bernardo de Claraval: «Si ella te tiene de la mano, no te puedes hundir. Bajo su manto nada hay que tener».

Por ello solo cabe devolver esa Gracia a la Virgen con nuestros actos, con nuestro corazón cristiano que en estos días, más que nunca, está inundado de Esperanza.