La extrema izquierda sevillana ha dado un paso más en su obsesión por sacar los restos de Queipo de Llano de la basílica Macarena donde descansan en su condición de Hermano Mayor Honorario desde su fallecimiento. Una pretensión que ha provocado la respuesta del hermano mayor de la corporación sevillana asegurando que la basílica es una propiedad privada y que sólo será la voluntad de los hermanos de la Hermandad con su caso de la familia del fallecido la que podrá provocar que los restos sean extraídos del templo. “En una propiedad privada yo meto lo que me da la gana. El que no quiera que no entre”, ha manifestado García en el Programa de Onda Luz.
En una carta dirigida al Papa Francisco entregada en el Palacio Arzobispal de la capital hispalense Izquierda Republicana se dirige al Santo Padre para solicitarle su «apoyo, con máxima autoridad de la Iglesia Católica, en defensa de los derechos de las víctimas de la guerra civil española y la dictadura franquista que hoy siguen siendo conculcados con el mantenimiento de los restos del general golpista Queipo de Llano en un lugar tan simbólico y un orifico como el pie del altar mayor de la basílica de la Macarena de la ciudad de Sevilla templo bajo la jurisdicción de la Iglesia Católica que usted preside».
En la misiva los firmantes afirman que «como atestigua, sin ningún género de duda, la abundante historiografía sobre el golpe de Estado fascista contra la Segunda República española y la subsiguiente guerra civil, el general Queipo de Llano fue responsable directo en su calidad de jefe del ejército fascista que ocupo Andalucía de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra que según la jurisprudencia internacional son imprescriptibles. En sus tristemente conocidas alocuciones radiofónicas prosigue la carta el general Queipo instaba con brutalidad de las fuerzas bajo sus órdenes a cometer todo tipo de violencias contra la población civil y las milicias republicanas al producirse la ocupación militar de pueblos y ciudades del occidente andaluz».
En su petición Izquierda Republicana prosigue afirmando que «prestigiosos historiadores como Francisco Espinosa Maestre y José María García Márquez sitúan las cifras de la represión franquista en Andalucía entre 1936 y 1951 a más de 50.000 de las que 12509 corresponden a Sevilla y su provincia» subrayando que «una mayoría de estas muertes son consecuencia directa de la política de terror indiscriminado que sostuvo e incluso el general que sigue descansando en el lugar de máximo honor de la basílica de la Macarena».
Izquierda Republicana cuyos firmantes firmantes incluyen en su carta extractos de discursos radiofónicos de Queipo de Llano, apelan «a la conciencia» del Papa Francisco «y a los valores de caridad cristiana, compasión y amor al prójimo que conforman la base y la raíz de la religión que lidera, incompatibles a todas luces con la presencia de los restos del general Queipo de Llano en el lugar de honor en el que ahora se encuentran, puesto que esa situación constituye un permanente desprecio a las víctimas de la política de terror que dirigió y aplicó, que siguen soportando como una agresión cotidiana a su dignidad esta situación inhumana y antidemocrática».
El texto añade que «más allá de valores y creencias personales, se sitúa la ley de un Estado de Derecho, y a ella recurrimos en última instancia y como principal argumento para pedirle con firmeza que sean retirados del lugar que ocupan los restos de Queipo de Llano. En este sentido el artículo 32 del actualmente vigente Ley de Memoria Histórica y democrática de Andalucía dedicado a establecer los elementos contrarios a la Memoria Histórica y democrática señala que la Exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del golpe militar de 1936 del franquismo, de sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial, se considera contraria la memoria democrática de Andalucía ya la dignidad de las víctimas (…) Cuando los elementos contrarios a la memoria democrática estén colocados en edificios privados con proyección a un espacio uso público, las personas propietarias de los mismos serán responsables de su retirada o eliminación».
La carta de Izquierda Republicana concluye «invocando por tanto los ideales cristianos que desde su suprema Magistratura defiende y, sobre todo, el deber de la Iglesia Católica y de sus dirigentes, en este caso el arzobispo de la ciudad de Sevilla, de cumplir y acatar las leyes y disposiciones legales del Estado democrático al que pertenecen, solicitamos su mediación intervención para proceder a la exhumación de Queipo de Llano, y su retirada al lugar privado que sus descendientes determinen».





