El espacio cofrade de Ondaluz «El Programa», ha recibido en su estudio al hermano mayor de Hermandad de la Macarena Manuel García quien, en una interesante entrevista, ha desgranado, sin complejo de ningún tipo, todos los asuntos de actualidad que rodean a la corporación de San Gil. Entre ellos y como uno de los temas más controvertidos de todos cuantos están afectando a la Hermandad de la madrugada en los últimos tiempos, el hermano mayor de la Macarena ha hablado acerca de la polémica de los restos de Queipo de Llano que se encuentran en la Basílica.
Un asunto que ha vuelto a adquirir una gran actualidad a resultas de la vigilia de protesta organizada por la extrema izquierda frente a las puertas del Arzobispado de Sevilla con motivo de la llegada del 18 de julio. García se ha expresado con claridad meridiana al respecto al afirmar que «gracias a él se hizo la basílica de la Macarena y lo digo con todas las letras», precisando y subrayando «está enterrado como hermano mayor honorario».
Respecto a la polémica surgida en los últimos años, el hermano mayor macareno ha recordado que durante muchos años «nadie habló nada, en la transición se olvidó todo, vino un señor político con la memoria histórica, que por lo visto es nada más que para un lado, para el otro lado no, de Paracuellos del Jarama y de las matanzas de Sigüenza no se habla«. Ahondando en este espinoso asunto, García ha manifestado que «lo único que hay que pedir es que no se repita una guerra civil que es lo peor que puede pasar», añadiendo que «no que vengan a recordar cosas de hace 60 años”
En relación a las manifestaciones de Juan Espadas, alcalde de Sevilla, que había indicado la apertura de un proceso con el Arzobispado que pretende propiciar una negociación que culmine sacando los restos de Queipo de Llano de los muros macarenos, García ha confirmado haber recibido una carta que ha puesto en manos de los abogados que trabajan para la hermandad, pero ha subrayado, con absoluta rotundidad, que «no se puede olvidar que la Basílica es privada de la hermandad de la Macarena, no de la iglesia” añadiendo al respecto que «en una propiedad privada yo meto lo que me da la gana y el que no quiera que no entre«.
Además, ha enfatizado que «depende de un cabildo general de hermanos o que la familia decida llevarse los restos, pero tiene que ser la familia la que lo diga. Yo, como hermano mayor, no lo planteo», descartando por tanto cualquier acción en este sentido que no derive de la voluntad de los hermanos de la cofradía o, en su caso, de la familia del militar.





